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¿A dónde vamos a parar?
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¿A dónde vamos a parar?

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Tab Machado
Tab Machado

Que lástima que el ser humano ha ido acelerando progresivamente su alocado y atolondrado andar y ya no tiene tiempo, ni ganas, de procesar los continuos cambios que ocurren a su alrededor, tomando de allí únicamente lo que le sirve para confortar su conciencia y justificar la liviandad de su vida.

Pensar, reflexionar, considerar y concluir es actualmente, para la mayoría de la gente, casi que un sopor y una pesadez insoportable, por lo que prefieren simplemente dejarse llevar, tal cual una hoja en el viento, sin ninguna dirección propia y, a veces, quedando a merced de la voluntad de otros…

La vida está tan vacía, pero tan vacía, que la idea de satisfacción general parece ser comprar, acumular y consumir, con un afán poco común. Es por esto que la individualidad ha crecido al punto de que nos hemos insensibilizado con los problemas de los demás y solo importa lo que nos ocurre. Para peor la vanidad ha ganado definitivamente la partida y hoy solo es reconocido aquel que mas aditamentos tiene en su exterior, aunque su interior sea vacio y hueco. Tal es así que el acoso y hostigamiento al semejante es cada vez mayor entre los jóvenes, tan solo por sentir que el otro es mejor que uno.

Toda esta pobreza espiritual, este vacío del alma, esta inmadurez mental general que exhibe la humanidad queda aun más clara cuando vemos que la gran mayoría de las personas necesitan de los estimulantes (principalmente alcohol) para poder expresar o dejar fluir sus entumecidas emociones. Y así consumen hasta el hartazgo para sentir alegría, estar desinhibidos y divertidos, también para ahogar penas, tapar frustraciones o, lo más preocupante, simplemente para sentirse aceptados por los demás…  Es por eso que las redes sociales nos muestran constantemente a las personas con un vaso en la mano o la insinuación de alguna bebida espirituosa en su alrededor.  Si estaremos viviendo un momento vano de la grey humana que mostrase cuerdo, pensante, sobrio, reflexivo y profundo es tomado como símbolo de aburrimiento y de antigüedad…

La gente de hoy tiene miedo a pensar, a sentir, a profundizar en su interior, a enfrentar sus emociones y no se da cuenta que, cuanto más superficial y fútil es su existencia, cuanto más vive de la epidermis para afuera, mas se agigantan los fantasmas que quiere alejar de su alrededor…

Se niegan a entender que la vida es un cúmulo de momentos engarzados mágicamente, donde el éxtasis mayor y la decepción más profunda fraguan el alma y te hacen crecer para adentro. Y aquel que crece para adentro jamás se sentirá vacio porque lleva consigo lo más importante de todo: la riqueza de su espíritu…

Así cómo va la humanidad solo amerita una pregunta: ¿A dónde vamos a parar? Tomate un minuto para reflexionar y anímate a vivir la vida sin anestesia, no tapes ni ahogues tus sentimientos y emociones con estimulantes externos que únicamente ahondan el vacio en tu interior. Sé un valiente de verdad, templa tu alma sintiendo con tus cinco sentidos a pleno el poder fantástico de la vida y deja que los gozos y las sombras galvanicen tu espíritu, de manera que seas tú el que pase por la vida y no que la vida pase superfluamente por ti…

 

 

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