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Al mal tiempo… buena cara

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Tab Machado
Tab Machado

En estos tiempos de austeridad, frio, crisis económica, moral y del alma… lejos de arriar banderas y dejarnos vencer por los problemas existentes debemos de ponerle al mal tiempo buena cara, sacando fuerzas de flaquezas para seguir adelante de la mejor manera posible, porque solo

aquel que va mas allá de los límites de su propia fortaleza es el que logra vencer a la adversidad y seguir adelante…

Aunque parezca mentira, aunque cueste creerlo, la historia de los grandes triunfadores está plagada de derrotas y fracasos… ¿pero saben cuál es la gran diferencia entre ellos y el resto de la humanidad? que ellos nunca se dieron por vencido, que siguieron luchando y batallando para alcanzar el sueño que perseguían…

Pueden recorrer las biografías de los grandes genios y en ellas siempre habrá un hilo conductor: el reponerse a los fracasos, el seguir adelante a pesar de caer en varias oportunidades y el superar todo tipo de dificultades. Solo a modo de ejemplo podemos hablar de Beethoven, que habiendo quedado sordo compuso una música exquisita o de John Milton que a pesar de haber quedado ciego escribió verdaderas obras literarias… también de Thomas Edison quien intentó más de dos mil formas distintas hasta que consiguió finalmente hacer funcionar con éxito una lámpara eléctrica… Podríamos así seguir enumerando miles de ejemplos de personas que no se dejaron vencer por la adversidad y triunfaron en sus vidas… pero quizás la lección más importante la dio Albert Einstein al hablar de las crisis cuando dijo: “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla”…

En aquellos momentos en que la fe se debilita, se nos acaba la confianza, desfallecemos en nuestro intento por superarnos y creemos que nuestro sueño esta cada vez más lejos y es casi imposible conquistarlo, pongámosle al mal tiempo buena cara y volvamos a intentarlo con toda la fe del mundo, porque solo perseverando derribaremos el alto muro que nos impide llegar al éxito.

Recuerden que las excusas son tan solo el bastón donde se apoyan aquellos que fracasan… Como dijo Henry David Thoreau: “si alguien avanza con seguridad en la dirección de sus sueños y se esfuerza por vivir la vida que se ha imaginado, alcanzará éxito inesperado en horas comunes”…

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