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Amigo da onça

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Tab Machado
Tab Machado

La verdadera amistad agoniza, está dando los últimos estertores luego de las estocadas mortales que le han dado la conveniencia, el egoísmo y el celo, los vicios que esta sociedad moderna ha enraizado primero y exaltado hasta el grado del paroxismo posteriormente. Dame todo lo que puedas, entrégame tu lealtad, cédeme tu fidelidad que yo, a cambio (y si tienes suerte), te obsequiaré con mis mendrugos dejándolos debajo de la mesa… Esa parece ser la nueva consigna de los seres humanos en el que la amistad se ha convertido tan solo en un recurso para alcanzar ventajas propias.

En mi pueblo natal, frontera con Brasil, a esas personas se las llamaba ‘Amigo da onça’, para aludir o referirse a aquellas personas o individuos que se las dan de amigos pero en realidad son hipócritas, falsos e ingratos.

El origen del término ‘amigo da onça’ (amigo de la onza) surgió con el caricaturista Pericles Maranhão, para designar de esa manera a una persona patán, grosera, burlona e irónica. El personaje se volvió extremadamente popular y el término se expandió rápidamente por todo Brasil. El concepto de ‘Amigo da onça ‘equivale al de “mal amigo” o “mala amiga”.

El cuento original narra que dos cazadores conversaban animadamente en su campamento. Fue así que uno le dijo al otro: “¿Qué harías tú si estuvieras ahora en la selva y una onça (jaguar) surgiera enfrente tuyo?” Y el amigo respondió: “Bueno, le daría un tiro y la mataría”.

“¿Pero… y si no tuvieras un arma de fuego?”, volvió a preguntar el primero. “Bueno, entonces mataría al animal con mi facón (cuchillo de caza)”.

Sin estar conforme con las respuestas el primero de los hombres preguntó nuevamente:” ¿Pero… y si estuvieras sin tu facón?”, a lo que el segundo hombre respondió: “Bueno, me defendería con un palo”.

Y la conversación prosiguió con preguntas y respuestas de uno y otro hombre: “¿Pero… y si no tuvieras ningún palo ni bastón ni nada parecido?” “¡Bueno, subiría al árbol más próximo!”

“¿Pero… y si no hubiera ningún árbol próximo?” “Bueno, saldría corriendo”. “¿Pero… y si estuvieras paralizado por el miedo?” Entonces el otro cazador, ya irritado y algo fuera de sí, le retruca fuertemente: “¿al final, tu eres mi amigo o eres amigo de la onça?”

Satírico, irónico, crítico de las costumbres y del orden establecido, el Amigo da Onça aparece en diversas ocasiones desenmascarando a sus interlocutores, poniéndolos en evidencia o colocándolos en situaciones embarazosas y/o incómodas. De esta manera la frase ‘Amigo da onça’ ha permanecido en el refranero popular para referirse a un mal amigo o amiga.

La historia en cuestión sirve para que reflexiones profundamente sobre la amistad y recuerdes siempre que la palabra amigo no debe de ser confundida jamás con otras como ‘conocido’, ‘compañero’ o ‘camarada’ y que la amistad se fragua con el tiempo y se mantiene única y exclusivamente con reciprocidad…

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