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Amor en el trabajo…

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Amor en el trabajo
Amor en el trabajo

Según diversos estudios, un 12% de la población laboral activa ha tenido alguna relación sentimental con alguno de sus compañeros de profesión. Muchas terminan en boda pero también existen riesgos profesionales al vivir estas relaciones dentro de la empresa.

El lugar de trabajo es el eje central de la vida de millones de personas. Es en este lugar donde la gente pasa la mayor parte del tiempo e interactúa

más con otras personas, las conoce más a fondo y con ellas comparten o resuelven conflictos emocionales, esto puede llevar en determinado momento a la atracción entre dos personas y, eventualmente, al despertar el amor.

Los psicólogos creen que la mayoría de las personas que tienen un idilio en el trabajo llegan a esta situación casi sin darse cuenta. Indirectamente, la propia empresa influye en el surgimiento de estas relaciones. Muchas organizaciones tienen programas de incentivos para recompensar el esfuerzo y mantener el ritmo de trabajo. Así intentan crear una química especial entre sus asalariados para mejorar la calidad del trabajo.

En la mayoría de los trabajos, las relaciones laborales entre los empleados son frecuentes. Pero el grado de intimidad no es igual de intenso ni de frecuente en todos los sectores. Las profesiones conocidas como liberales, en las que el trabajo diario se realiza en pequeños equipos mixtos de gente joven, multiplican las posibilidades de que surjan parejas y relaciones amorosas.

Una investigación noruega asegura que combinar amor y trabajo aumenta el rendimiento laboral de los empleados, ya que trabajan con más energía y mejoran las relaciones en la empresa. Esto es debido a que además de la amistad que hay entre las dos partes, se da la confianza, se conocen mejor los sentimientos de ambos, lo que fomenta una actitud más relajada y afectiva. Por otro lado se dice que mantener relaciones en el trabajo resulta muy cómodo, porque es alguien a quien ves y con quien convives a diario, alguien a quien conoces sin prisa, con quien vas estableciendo en que son afines, las metas comunes que tienen e identificando sus gustos similares. El gran problema existente es luego de la etapa de enamoramiento, la rutina a enfrentar no solo en el trabajo sino fuera de él, cosa que se profundiza si la pareja se va a vivir junta.

Primera fase del idilio

Todo idilio se va desarrollando por fases. Al principio se suele experimentar un repentino interés por ciertos aspectos de la otra persona que antes no se contemplaban. A partir de ahí se suele identificar su comportamiento laboral con los rasgos personales que gustaría que aportara a la relación de pareja.

Durante esta etapa se produce un importante aumento de la productividad laboral. Pero la frontera no está en todo lo relacionado con el trabajo. La persona que se siente atraída estudia todas las costumbres extralaborales del otro.

Con el tiempo… una vez que ambas personas se confiesan su mutua atracción se producen las primeras citas. Entonces disminuye su concentración en el trabajo. Pero toda relación se va estabilizando a medida que transcurre el tiempo. Al desaparecer el nerviosismo de la primera cita, la productividad laboral va en aumento. El ambiente de trabajo se vuelve más positivo. Llega hasta el punto que algunos compañeros de trabajo, ajenos a la relación salen beneficiados con la misma.

Amor en el trabajo
Amor en el trabajo

El problema surge cuando se rompe la unión en la pareja. Entonces hay que olvidar el papel de amante y volver a comportarse como un simple compañero y no mostrar celos si la otra persona inicia otra relación. Por ello hay que sopesar los riesgos y jamás dejar caer la autoestima.

Para tener una relación de pareja duradera y también el trabajo hay que tener en cuenta que  hay momentos en que resulta difícil no iniciar una relación amorosa en el trabajo. En estos casos es importante informarse de cuál es la política empresarial al respecto. Pero más importante es conocer el grado de conocimiento de la otra persona. Si no es muy fuerte lo mejor es olvidar la posibilidad de tener una relación. Puede que presente más consecuencias negativas que positivas.

Nunca hay que confundir lo personal con lo profesional. Tampoco es bueno entrar en una relación con un superior, sobre todo en una empresa pequeña. Cabe la posibilidad de que algún compañero explote o manipule esa información. Por ello hay que tranquilizar a los compañeros que conozcan la relación. Es importante asegurarles que ésta no va a tener consecuencias negativas para ellos. Siempre es posible que los compañeros averigüen la existencia de la relación a pesar de la discreción. En todo caso, siempre hay que tomar la relación como algo enriquecedor, acabe como acabe.

Es importante tener en cuenta…

Para que una relación amorosa en el trabajo perdure, depende en mayor grado de la madurez y seriedad con que la pareja la maneje, pero en caso de que la relación termine, lo mejor es:

  • Mantener una distancia para que la situación sane.
  • Tratar a la ex pareja de igual manera que a los otros compañeros de trabajo.
  • Nunca hablar mal de tu ex pareja.
  • Evitar hacer comentarios de cualquier tipo sobre la relación que ya terminó, con otras personas del trabajo, aunque sea de tu confianza.

Encuestas recientes demuestran que el tener una relación sentimental con un compañero de trabajo es muy común, pero dependerá de las partes involucradas el que esta se convierta en algo sano, serio e íntimo.

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