Home Historia de los Mundiales Argentina inscribe su nombre entre los campeones mundiales

Argentina inscribe su nombre entre los campeones mundiales

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Argentina 1978
Argentina 1978

El Campeonato del Mundo Argentina 1978 comparte con el de Italia 1934 el dudoso honor de ser los únicos torneos mundiales en los que existen sospechas de que el vencedor no logró el torneo de forma limpia y sin ayudas externas.

Por primera vez en 16 años el torneo regresó a Sudamérica, pero no sin cierta controversia ya que Argentina era gobernada por un régimen militar y esta situación política llevó a varios

países a considerar la posibilidad de boicotear el torneo, debido a los abusos a los derechos humanos. Pero la diplomacia argentina se las ingenió para que ello no sucediera.

Holanda, que lideró los llamados al boicot, tuvo que sufrir la ausencia de Johan Cruyff, que le había prometido a su esposa Danny que no viajaría a Sudamérica, después de haber sufrido un intento de secuestro. Alemania, mientras tanto, tampoco contaba con Beckenbauer y fue una sombra del equipo que ganó el Mundial anterior.

Los locales, entonces, eran favoritos, con un Mario Kempes que se había convertido en un gran delantero. El entrenador César Luis Menotti pudo también contar con el gran capitán Daniel Passarella y el armador Osvaldo Ardiles. Además, estaban en el equipo el goleador Leopoldo Luque y el arquero Ubaldo Fillol. Por si fuera poco, Menotti se dio el lujo de dejar fuera de su plantel a un Diego Maradona de sólo 17 años.

Los argentinos no tuvieron una fácil primera ronda. En el partido inicial, derrotaron 2-1 a Hungría y, luego, se midieron ante Francia, que contaba con un joven talentoso como Michel Platini. Tras una ajustada victoria 2-1, los locales necesitaban vencer a Italia para permanecer jugando en Buenos Aires, su sede preferida. Sin embargo las cosas no salieron como estaban planeadas y un gol de Roberto Bettega significó un gran golpe para Argentina, que cayó por 1-0.

Argentina 1978
Argentina 1978

Holanda, mientras tanto, apenas pudo clasificar, gracias a un gol de Johnny Rep en el partido ante Escocia. El grupo fue ganado por Perú, liderado por Teófilo Cubillas. Holanda y Alemania Occidental volvieron a verse las caras, esta vez en la segunda ronda. Un gol de Rene Van Der Kerkhof sobre el final aseguró un empate 2-2, pero la real amenaza en ese grupo era Italia, que contaba con una poderosa dupla ofensiva, formada por Bettega y Paolo Rossi.

Holanda venció luego a Austria 5-1 y luego se encontró con los italianos, jugándose el pase a la final. Un gol en contra de Willy Brandts puso a Italia en ventaja, pero en seguida llegó el empate y, luego, un gran remate desde 40 metros de Arie Haan le dio la victoria a Holanda, que así llegaba a su segunda final consecutiva.

Argentina, ahora jugando en Rosario, comenzó bien la segunda ronda, con una victoria 2-0 ante Polonia. Pero un empate 0-0 ante Brasil dejó a los locales en una posición muy comprometida, ya que en el último encuentro del grupo tenían que derrotar a un ya eliminado Perú por cuatro goles para llegar al partido decisivo.

Finalmente, lo consiguieron, no sin despertar ciertas sospechas de que el partido pudo haber estado arreglado. Algunos sostienen que el gobierno militar argentino habría pagado a su par peruano unos 50 millones de dólares. Sin embargo, pocos recuerdan que en los minutos iniciales de aquel partido, los peruanos pegaron dos pelotas en los postes. Lo cierto es que nunca nada fue probado y Argentina llegaba a la final con un el Matador Kempes en sensacional forma.

El comienzo de la final fue demorado debido a que los argentinos se negaban a que Rene Van Der Kerkhof jugara con un yeso en el brazo. Holanda comenzó presionando, pero fue Kempes quien comenzó a convertirse en héroe, poniendo a su equipo al frente. Sin embargo Holanda vendió cara la derrota y a 10 minutos del final Dirk Nanninga igualó el encuentro, tras un error de la defensa argentina, echando un balde de agua helada en el estadio Monumental. En el último minuto, Robbie Rensenbrink estuvo a punto de dar vuelta la historia por completo, cuando su remate pegó en el poste.

En tiempo suplementario, Kempes se puso el equipo al hombro, dejando a tres defensores en el camino y convirtiendo el gol a pura fuerza. Luego Daniel Bertoni puso el 3-1 definitivo y Argentina se quedó con su primer título mundial en un medio de un enorme fervor del pueblo argentino.

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