Aumenta el número de cruces ilegales en la frontera con Canadá

Las autoridades señalaron que, actualmente, la cifra de cruces de inmigrantes en la frontera con Canadá es relativamente pequeña, pero que va en aumento.

La frontera entre Estados unidos y Canadá es objeto de preocupación por parte de las autoridades debido a que, si bien la cifra de cruces de inmigrantes en forma ilegal es relativamente pequeña, esta va en aumento.

La frontera que une a Estados Unidos con Canadá es la más larga del mundo. Tiene 8,891 kilómetros de extensión, de los cuales 5,061 km corresponden a límites terrestres y 3,830 km a acuáticos y, a lo largo de esta frontera, hay 111 puestos de cruce terrestre.

Si bien la frontera Sur con México recibe toda la atención en lo que a inmigración se refiere, cada vez preocupa más el número de extranjeros que ingresan a Estados Unidos de forma ilegal a través de la frontera Norte con Canadá. La cantidad de entradas ilegales a través de Vermont se ha disparado, dijo la fiscal Christina Nolan. Quienes optaron por esta vía para entrar a territorio estadounidense pagaron a los contrabandistas hasta 4,000 dólares, según autoridades y registros judiciales.

Ríos, lagos y montañas son algunos de los accidentes geográficos presentes en la frontera entre Canadá y Estados Unidos. Pese a ello, el borde que divide a ambos países fue trazado como una línea recta imaginaria, que se extiende a lo largo del paralelo 49.

Se cree que el incremento en el número de cruces se debe a la facilidad que tienen los ciudadanos mexicanos para ingresar a Canadá, donde no necesitan visa y a que la frontera tiene menos controles y recursos que la del sur, explicaron las autoridades. Los cruces ilegales se concentran mayormente en un tramo de 50 kilómetros (30 millas) donde la ruta interestatal 91 llega a la frontera con Canadá en Derby Line, unos 80 kilómetros (50 millas) al sudeste de Montreal.

Vigilar este sector es complicado porque Debry Line y la localidad canadiense de Stanstead constituyen una comunidad, que es atravesada por la frontera.

Incluso se da el caso increíble de que, entre los pueblos de Derby Line en el estado de Vermont y la localidad de Stanstead en la provincia canadiense de Quebec, se encuentra la biblioteca Haskell, cuyo edificio se levantó justo sobre la frontera binacional. Alli una línea trazada en el piso señala los límites de cada país: la puerta principal y el salón de libros para niños quedan en territorio estadounidense, mientras que el resto de la colección y la sala de lectura están en Canadá.

Se ha intensificado la vigilancia

La frontera entre Estados Unidos y Canadá tiene algunas otras particularidades como, por ejemplo, que el límite entre ambos países no está solo demarcado con hitos, también está claramente señalada con una amplia franja deforestada de unos seis metros de ancho (tres metros hacia cada lado). Esta brecha es conocida como The Vista (“La vista”) y se extiende sobre montañas, bosques o humedales a lo largo de toda la frontera. Fue creada con el fin de hacer físicamente visible la separación entre ambos países, sin dejar margen para las dudas.

El mantenimiento de esta brecha está en manos de la Comisión Internacional de Límites (IBC, por sus siglas en inglés), que fue constituida en 1908 con el objetivo específico de restablecer los hitos y puntos de referencia a lo largo de la frontera y trazar sus mapas desde el océano Atlántico hasta el océano Pacífico.

Como parte de la reciente intensificación de la vigilancia de las fronteras, el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras ha instalado puestos de control en las carreteras de Maine, New Hampshire y Nueva York. El flujo de migrantes que cruzan ilegalmente la frontera va en ambas direcciones. Desde que Donald Trump asumió la presidencia, miles de inmigrantes se desplazaron también de Estados Unidos a Canadá en busca de asilo.

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