0

Bipolar

0
0
Tab Machado
Tab Machado

No hay para mi sensación más paradójica y espléndida, a la vez, que el haber vivido (al menos hasta ahora) toda mi existencia siempre cerca de alguno de los dos polos terrestres (sur y norte) lo que significa tener y mantener una memoria corporal y sensitiva única, que es más vívida aún por el contacto permanente y removedor que mantengo con ambos puntos tan opuestos geográficamente hablando…

“Hoy hace un frío que nos congelamos”, me dicen mis afectos desde el sur, mientras acá en el norte hay un calor que parece derretir todo. O viceversa: “¡qué lindo verano tenemos!” me susurran al oído desde allá, mientras la nieve se acumula acá frente a mi ventana… Es inevitable que de inmediato la mente trate de aunar ambas impresiones (tan disimiles) buscando compartir el mismo sentimiento pero, al final, se vuelve prácticamente imposible ya que es como tratar de unir aceite y vinagre, se emulsionan por un momento pero luego es inevitable que terminen disociados…

Y, si ya de por si es virtualmente imposible congruir o fusionar escenarios tan brutal y profundamente diferentes, imagínense la lucha interna que se genera a nivel del espíritu cuando buscas empardar estas dos apreciaciones drásticamente enfrentadas para generar empatía, ese sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra. Tienes que realizar un gran esfuerzo y apelar a la memoria del corazón para no permanecer indiferente a una situación que no puedes sentirla ni dimensionarla, ya que estas en una posición completamente antagónica a la que tu interlocutor te plantea. Es algo así como tratar de sentir hambre cuando estás saciado, amor cuando el odio o rencor ocupa tú alma o alegría cuando el pesimismo embarga la razón… Lo que sí se puede (y se debe) es utilizar esta radical y profunda contradicción, que lucha ferozmente por ensamblar y amalgamar ideas incompatibles en tu mente, como un ejercicio enérgico e intensivo para crecer espiritualmente.

Tratar de acercar las antípodas de tu corazón en forma permanente hace que lo blanco y negro se vuelva gris y que la mente amplíe notablemente su horizonte, para mejorar y comprender tu alma. Cuando esto sucede me siento una persona bendecida por vivir una dualidad que solo a nivel de lo más recóndito y secreto del alma se puede unificar en un todo, porque se convierte en un hábito viajar hacia esa región del alma que te da la fuerza que se necesita para vivir y madurar, sin tener miedo ni al tiempo, ni al espacio… Es como lo dijo muy bien Descartes: “pienso, por lo tanto existo”…

LEAVE YOUR COMMENT

Your email address will not be published. Required fields are marked *