¿Bueno y rico?

Lo bueno de platicar e intercambiar opiniones con mucha gente a diario, es que siempre me quedan varios temas para reflexionar sobre el ser humano… La semana pasada, por ejemplo, alguien me preguntó: “¿Crees que se puede llegar a ser rico siendo bueno, compasivo y/o piadoso?” y la verdad es que me puso a pensar porque la respuesta no es tan sencilla como parece. Lo más rápido, conciso y simplificado de pensar es que sí, cualquiera puede llegar a ser rico. Porque para poseer mucho dinero tan solo basta con tener, por ejemplo, un buen golpe de suerte en uno de esos juegos de azar que pueden volver millonario a cualquiera: al bueno o al malo, al compasivo o al desalmado, al piadoso o al inhumano.

Pero obviando una excepción tan extraordinaria como el tema de la suerte, que nivela a todos por igual, debería concluir que es muy difícil para una persona benevolente, comprensiva, generosa y compasiva, llegar a poseer una fortuna y mucho más mantenerla o agrandarla. ¿Por qué? Porque para para conservar e incrementar el peculio, capital y/o patrimonio, uno debe de tomar continuamente decisiones que se apartan completamente del lado espiritual, para basarse exclusivamente en el duro, brutal y cruel materialismo, ese que no toma ni por un segundo en cuenta al prójimo, sino solo al egoísmo (codicia, ambición) mas feroz.

Para graficar este tema les cuento la siguiente historia: cierto día, el Cardenal Nicholas Wiseman discutía con una persona atea sobre la existencia de Dios. A los argumentos del Cardenal el hombre respondía automáticamente: “No lo veo, no lo creo”, entonces, el Cardenal tuvo una ingeniosa idea: escribió en un papel la palabra “Dios” y colocó sobre ella una moneda preguntándole al hombre “¿Qué ves?”

“Una moneda”, respondió el hombre.  “¿Nada más?”, insistió el Cardenal. El hombre dijo “No”…

Entonces muy tranquilo, el Cardenal quitó la moneda, y preguntó: “Y ahora, ¿qué ves?”…

“Veo a Dios”, respondió el hombre, a lo que el Cardenal le volvió a preguntar: “¿Y qué es lo que te impedía ver a Dios?”… El hombre ateo quedó mudo y no supo que responder…

El gran tema por el que es difícil ser rico y bueno (caritativo, piadoso) sin dudas es que los seres humanos se dejan cegar cada vez más por el fulgor del dinero y lo quieren poseer egoístamente solo para sí mismo, por el poder que otorga sobre los demás. Entonces olvidan olímpicamente los preceptos elementales del espíritu, que son totalmente opuestos al materialismo feroz y endurecen al máximo su corazón y su cerviz, porque solo así sienten que son poderosos…

Ahora, si es cierto que el dinero es el que otorga poder y fama… ¿porque los que han trascendido de verdad en la historia son la antítesis de eso? El ejemplo excluyente sin dudas fue Jesús, quien partió el tiempo en dos (Antes y Después de él) y, ¿cuál era su doctrina?

Entonces: ¿debemos de confiar en la palabra de Dios y de Jesús y construir tesoros espirituales o debemos entregarnos a los brazos del nuevo Dios Dinero y disfrutar de lo que la sociedad impone como símbolo del éxito?  Si logramos obtener una respuesta a esta pregunta sabremos cómo será el destino de la humanidad en los próximos años…

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