Cada vez más Ciudades y Condados prohíben el cigarrillo electrónico

Cada vez más ciudades y condados en el país restringen la venta de cigarrillos electrónicos debido al crecimiento de su uso entre los jóvenes.

Mientras la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) se dispone a imponer restricciones severas a la venta del e-cigarette debido al crecimiento de uso entre los jóvenes, Ciudades y Condados se están agregando a la lista de los que regulan su uso.

Hasta que la FDA imponga las restricciones a la venta de e-cigarettes que ha anunciado, las normas varían de una jurisdicción a otra. Seis estados del país han elevado la prohibición de fumar de 18 a 21 años: Hawaii, California, Nueva Jersey, Massachusetts, Oregon y Maine. Y al menos unas 380 ciudades (entre ellas Nueva York, Chicago, Cleveland y San Antonio) han hecho lo mismo. San Francisco y Minneapolis, además, han restringido la venta de cigarrillos electrónicos y cartuchos aromatizados.

Algunos estados no tienen normativa alguna y es posible vapear en sus espacios públicos: Nevada (el de mayor puntos de venta por habitante), New Hampshire, Tennesee, Virginia, Carolina del Norte, Nebraska, Oklahoma, Rhode Island y Dakota del Sur. Otros en cambio, tienen numerosas restricciones sobre los lugares de uso y las condiciones de venta, como por ejemplo California, que no permite vapear en ningún espacio público y limita las condiciones de venta en más de 70 ciudades.

En orden decreciente de cantidad de regulaciones, Massachusetts, Mississippi, Minnesota, West Virginia, Texas, Florida, Colorado, Illinois y Alabama tienen leyes sobre vapeo. Por ejemplo, no se puede fumar e-cigarettes en escuelas o sus inmediaciones, en cárceles, en el transporte púbico o a 300 metros de sus estaciones, en lugares de trabajo, en oficinas públicas.

Con o sin regulaciones, las ciudades de Estados Unidos con más cantidad de puntos de venta de cigarrillos electrónicos y sus productos asociados son: Las Vegas (7,99 por cada 100,000 habitantes), Miami (6,74), Colorado Springs (6,28), Sacramento (5,98), Raleigh (5,68), Omaha (5,60), Kansas City (5,31), Tucson (5,30), Nueva Orleans (5,20) y Wichita (5,15), según fuentes de la industria.

En algunas de las grandes ciudades del país la incidencia es mucho menor: Nueva York (0,20 por 100,000 habitantes), Washington DC (1,06), Los Ángeles (1,17), Chicago (1,07), Houston (1,65), Philadelphia (1,35) y Boston (1,52) entre ellas.

En 2014, cuando se suponía que este mercado ayudaría a los que sufren de tabaquismo a dejar de fumar, las cifras de ventas totales llegaron a 1,500 millones de dólares. En 2015 creció a 1,900 millones, en 2016 a 2,350 millones, en 2017 a 2,900 millones y en 2018 a un estimado de 3,600 millones de dólares.

Y en los dos últimos años se registró un aumento del consumo de e-cigarettes del 77% entre estudiantes de 11 a 13 años y de casi el 50% entre los de 14 a 18. En 2018 uno de cada cinco estudiantes del último año de la escuela secundaria (más de 3,5 millones de chicos) admitieron que vapearon nicotina en ese tiempo.

La FDA lanzó recientemente una campaña para frenar la venta de “e-cigarrillos” a menores de edad.

 

 

Leave a Comment