Comercial…izados al máximo

El ser humano tiene la rara y paradójica habilidad de encontrarle lucro a todo lo que existe arriba de la tierra y, por eso, ya nada escapa a su irrefrenable deseo de incrementar su patrimonio como sea y donde sea… Lo peor es que, por culpa de este modelo híper, súper, recontra comercializado que hemos creado, se ha perdido la vergüenza, el decoro, las buenas costumbres y también los límites del derecho y del deber de cada uno. Hoy todo es válido si la finalidad de lograr un beneficio directo se puede cumplir y por eso no hay actividad que no esté viciada por este terrible flagelo.

Como no será la cosa que hasta las redes sociales (que deberían ser eso mismo, sociales) se han corrompido de una manera tan alarmante que ya han perdido su función primordial, porque allí también el marketing es tan copioso, feroz, descarado e insolente, que ya no dan ganas de interactuar en ellas.  Lo que pareció ser o comenzó como un solaz pasatiempo y una excelente forma de reencontrarse con amigos para compartir diferentes momentos e intereses, se ha convertido por obra y gracia del comercialismo en un tianguis que se parece mucho a la televisión, donde las tandas comerciales son muy largas y el contenido muy corto, porque hay que lucrar. Suerte que, desde que se inventó el control remoto, se pueden saltear las dichosas tandas sin padecerlas y eso ha ayudado mucho a que la televisión siga siendo un ‘entretenimiento’ y no un ‘padecimiento’.

En las redes sociales (especialmente Facebook) se debería de inventar un control remoto similar al de la tele, para evitar todo aquello que te quieren imponer sin que tú quieras ver o comprar.

Es más, muchas personas que apenas conoces o son amigos de tus amigos, te piden amistad solo para ensanchar al máximo la posibilidad de ventas de sus productos. No están interesados en ti, están interesados en tu poder de compra y en el de tus amigos… Incluso en grupos que son cerrados y creados para un fin específico (que no son para nada comerciales) siempre hay alguien que se suma e inmediatamente trata de vender algo con una insistencia y persistencia molesta e incómoda. Podríamos sumar también a las empresas que, si encajas en su perfil de ventas, atiborran constantemente tu muro con sus ofertas por lo que, involuntariamente, eres blanco permanente de sus promociones (aunque, justicia es decirlo, a estas las puedes bloquear si no te interesan).

Social  es todo aquello perteneciente o relativo a la sociedad. Recordemos que se entiende por sociedad al conjunto de individuos que comparten una misma cultura e intereses y que interactúan entre sí para conformar una comunidad. Comercial se refiere a lo vinculado con el comercio o con las personas que se dedican a comprar y/o vender bienes o servicios.

Por lo tanto, las redes sociales son sitios formados por comunidades de individuos con intereses o actividades en común (como amistad, parentesco, región, trabajo, etc.) y que permiten el contacto entre estos de manera que se puedan comunicar e intercambiar información. Y red comercial es una comunidad de individuos o empresas que tienen por fin la obtención del lucro. Claritos ambos conceptos…

Aun así entiendo la necesidad de ampliar lo más que se pueda los mercados y tratar de mejorar la economía personal, pero hay límites para todo lo que uno hace y debe de haber un respeto al prójimo que no se puede perder.

Lamentablemente así estamos y así vivimos en este loco mundo en que vivimos: comercializados al máximo y, si no te gusta, solo tienes dos caminos: o soportas a regañadientes o te desconectas de todo. No debería de ser así, pero la nula conciencia cívica de la sociedad donde interactuamos no permite ninguna alternativa más… Ojalá algún día entendamos que solo respetando los derechos de los demás podremos ejercer los nuestros con verdadera libertad. De todos nosotros depende eso.

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