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Como vs Quien

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Tab Machado
Tab Machado

Hay tantas cosas que decir, tanto para compartir, debatir y platicar, que a veces los temas se amontonan en la mente sin poder definir que, como, donde o cuando hacerlo… Incluso hay veces que ya tengo adelantado algún inicio de texto pero, como ahora, surge una palabra, una frase o una información que cambia y modifica el contenido de la semana, obligando a que los demás temas esperen pacientemente su turno.

Es que no hay que ser muy letrado ni hay que profundizar mucho actualmente ya que, solo siendo observador paciente de la sociedad humana y sus individuos, habría para escribir 5 o 6 columnas por edición. La lucha intestina que enfrenta al individualismo, vedetismo (inclinación desmesurada a destacar y ser centro de atención), egoísmo, orgullo mal entendido, avaricia y falta de empatía contra los buenos valores es tan cruel y desigual, que la única forma de no dar la batalla por perdida es platicando y denunciando lo que sucede, con la secreta esperanza de que algún día despierte en el interior de cada uno de nosotros la necesaria conciencia de unidad, respeto y fraternidad, que nos conduzca un paso más allá como especie. Si esa esperanza perece, ya no habrá más tiempo para nada…

Y, como siempre ocurre en medio de un caos mayúsculo como en el que estamos envueltos, encontramos a aquellos intransigentes que aprovechan el momento para intentar sepultar definitivamente la conciencia y la fe, con la esperanza de acrecentar la ya marcada anarquía moral y espiritual que nos invade y que se refleja indeleblemente en un mundo que va a los tumbos y topetazos…

Esta semana, sin ir más lejos, una noticia del mundo científico nos puso en jaque nuevamente. La noticia en si no es mala, muy por el contrario, es un hallazgo extraordinario, lo que es malo es como se divulga la noticia, lo que subyace debajo de simples palabras. La noticia en cuestión dice que: “Científicos confirmaron la detección de ondas gravitacionales, lo que para muchos entendidos representa uno de los más importantes hallazgos científicos del siglo XXI y confirma la predicción hecha por Albert Einstein”. Hasta aquí vamos bien y no hubiese habido alegato semanal si luego la noticia no agregara: “El descubrimiento puede dar un nuevo enfoque a las teorías de la creación del universo y hasta podría calar profundo en la religiones y en las creencias sobre el origen de la vida”. Y es justamente aquí, en esta frase, donde baso y centro la plática de hoy…

¿Será posible que quienes no creen en un ser superior, quienes comulgan únicamente con la teoría cientificista crean que cada hallazgo científico es una ocasión propicia para desterrar y sepultar definitivamente la creencia en un Dios? Creo que, aunque quieran, no les será tan fácil que así sea (al menos por ahora) ya que demostrar los cómo, cuando y donde, no despejarán jamás los porque, que o quien, por lo que se debería comunicar la noticia sin la especulación de que la misma elimina definitivamente la intervención divina.

Ejemplificando la situación, (ya lo he dicho alguna otra vez) supongamos que los mismos científicos se topan con un libro escrito en un idioma indescifrable y lo hacen objeto de estudio, seguramente después de un tiempo podrán probar fehacientemente de que y como está hecho, cuánto tiempo lleva escrito, cual es su superficie, donde se ubica en espacio y tiempo y una interminable cantidad de etcéteras. Incluso diariamente podrán adquirir mayores conocimientos y echar más luz y sabiduría sobre el objeto en cuestión pero, como el idioma es indescifrable para ellos, jamás se podrán explicar quién y porque lo hizo. Es más, si el libro no se considerara como tal, seguramente los científicos concluirían que el objeto se generó producto del azar, la eventualidad o por una coincidencia infinita de sucesos fortuitos…

Es una pena que, desde que el ser humano creyó encontrar respuesta a la pregunta ¿de dónde venimos? dejó de interesarse por saber: quiénes somos, a dónde vamos y qué propósito perseguimos como especie. Lo peor y lo más triste es que, manteniendo el estilo que profesa la humanidad hoy, también se quiere imponer a los demás que hay que creer, que sentir o a quien confiar su esperanza y, mientras esto ocurra, la disputa planteada entre Como vs Quien no tendrá un fin inmediato…

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