Home Editoriales Construye puentes en estas fiestas…
0

Construye puentes en estas fiestas…

0
0
Tab Machado

Estas semanas se prestan para la reflexión, las parábolas y las alegorías, por eso hemos dejado el mes de diciembre para entregar este tipo de artículos, con la esperanza de aportar un tema de conversación familiar que permita enriquecer el alma y el espíritu.

Las fiestas tradicionales sensibilizan el sentimiento del ser humano y es el momento del año en el que se realizan los balances de vida es por eso que, si tenemos problemas personales con alguien mas, sería bueno prestarle atención a esta pequeña historia llena de sabiduría, ya que la verdadera reconciliación pasa por encima de los malentendidos, el rencor y hasta del propio egoísmo.

Dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto, era el primero de seriedad que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro con hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente ya que, lo que comenzó con un pequeño malentendido, fue creciendo entre ellos hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas, seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó  a la puerta de Luis (uno de los hermanos en cuestión) y, al abrirla, encontró a un hombre con herramientas de carpintero. “Estoy buscando trabajo por unos días”, dijo el extraño, “quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso”, agregó.

“Sí”, dijo el mayor de los hermanos, “Tengo un trabajo para usted. Mire, al otro lado del arroyo en aquella granja vive mi vecino quien, de hecho, es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y el tomó su buldózer y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. El pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero yo le voy a hacer una mejor. ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, ya que no quiero verlo nunca más”.

El carpintero le respondió  diciendo que, “creo que comprendo la situación. Muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los postes y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho”. El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando y cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su tarea.

El granjero, cuando vio el trabajo realizado, quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó. ¡No había ninguna cerca de dos metros! Y, en su lugar, había… ¡un puente que unía las dos granjas a través del arroyo!- Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.

En ese momento el vecino, su hermano menor, cruzando el puente vino desde su granja y, abrazando a su hermano, le dijo: “¡Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho!”, por lo que ambos se estrecharon en un largo abrazo. Estaban en su reconciliación, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas. “¡No, espera!”, le dijo el hermano mayor. “Quédate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti”. “Me gustaría quedarme”, dijo el carpintero… “pero tengo muchos puentes por construir”…

Si durante estas fiestas te encuentras alejado de alguna persona por un tema de rencor, malentendido o egoísmo, deja todo de lado todo y estréchate en un abrazo con tu amigo, ya que ese es el primero de los mandamientos…ama a tu prójimo como a ti mismo…

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *