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Cuando igual… no es lo mismo ¿O sí?
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Cuando igual… no es lo mismo ¿O sí?

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Tab Machado
Tab Machado

No sé cuando fue que empezó ni como, pero lo cierto es que cada día el cinismo crece mas y mas en esta sociedad ‘moderna’ inventada por el ser humano, en donde nos han pretendido hacer creer que la frivolidad y el egoísmo son la clave para tener éxito y sentirnos felices… Desde entonces, lo único que queremos es que todo nos favorezca en forma perenne y que la gente obre como nosotros decimos que debe de ser y no como en realidad es.

El doble discurso se ha convertido en moneda corriente y, ante una misma circunstancia: idéntica, análoga y gemela, respondemos antagónicamente de acuerdo a como nos afecte personalmente la situación. Tal es así que la próxima historia que les voy a narrar, que recorre el mundo y levanta sonrisas, se ha convertido en una cruda realidad de un presente poco esperanzador para el género humano.

Relata la fábula que dos señoras se encontraron después de un buen tiempo sin verse y una le pregunta a la otra: “¿Y cómo están tus hijos, Rosa y Francisco?”

“Ay querida, Rosa se casó muy bien. Tiene un esposo maravilloso”, respondió la otra mujer.  “Él se levanta de madrugada para cambiar los pañales de mi nieto, prepara el café por la mañana, lava los platos y ayuda en la cocina. Le tiene una chica que le limpia la casa, le compra coche nuevo cada año, la lleva de viaje dos veces al año. Después de todo es muy bueno en su trabajo. Un amor de yerno, gracias a Dios”, añadió.

“¡Qué bien, querida amiga! Y tu hijo Francisco, ¿también se casó?”, preguntó nuevamente la primera de las señoras.

“También se casó, pero tuvo mala suerte. Su matrimonio anda muy mal… Imagínate que él tiene que levantarse de madrugada para cambiar los pañales de mi nieto, hacer el café por la mañana, lavar los platos y tiene que ayudar en la cocina. Y después de todo esto, sale a trabajar para conseguir el sustento y pagar una muchacha que le limpie la casa, su esposa lo fuerza para salir de viaje dos veces al año, y… ¡lo peor! quiere coche nuevo cada año… ¡pobre hijo mío, ella es una mala persona!”, respondió afligida la otra mujer.

¿Encuentra similitudes entre la situación narrada y la vida real? Hay un dicho que dice que las cosas se ven según el cristal con que se mire pero, últimamente, el género humano ha maximizado ese proverbio y solo quiere ver las cosas con su monóculo propio e individual, ese que tiene un lente que aumenta sin medida según su conveniencia y disminuye proporcionalmente según la conveniencia de los demás. De esta manera, situaciones iguales e idénticas parecen que no son lo mismo… ¿o sí? solo que no hay pero ciego que el que no quiere ver…

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