Home Editoriales Carlos Rojas Detente, apacíguate y medita…
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Detente, apacíguate y medita…

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¿Qué estoy buscando?  ¿Qué estás buscando? ¿Qué estamos buscando? Muy buena interrogante y ya preguntarte o preguntarme es buena señal, es señal de que estás o estamos despertando…

Bueno, antes de ir a otra cosa, tengo que agradecerles de antemano el encontrarnos otra vez y caminar juntos leyendo Ultimas Noticias. El hombre tiene sus ríos internos, subterráneos, que corren siempre llenos de ansiedad y así ha sido siempre.Detente, apacíguate y medita…

Desde antes de la civilización industrial el hombre siempre, no sé si voluntaria o involuntariamente, quiso estar lleno de preocupaciones, hasta sin darse cuenta o sin querer que así fuera…

Como dijera mi tío Sabas: siempre sudando calenturas ajenas, siempre inquietos y, a propósito, ahora recuerdo que un día preguntaba Jesús a sus discípulos: ¿por qué estáis siempre inquietos? ¿Puede acaso la preocupación darles felicidad o añadir más días a su vida? Buda también decía que el cimiento o raíz del sufrir o sufrimiento, debe ser encontrado en el camino del desear y ansiar.

¿Porque tenemos tantas aflicciones o desasosiegos? Muchas veces desconocemos el porqué de ese sentimiento, nos ha sido muy difícil encontrar la raíz de ese desbalance o encontrar el balance que traduciríamos en confort, en alegría, en salud, en felicidad, “en sentirnos centrados”.

Este descontrol general nos ha convertido en una civilización desconectada, infeliz y violenta, en una amenaza que vemos o nos enteramos que brota por todas partes… Esto nos espanta, más a los padres y madres que piensan o pensamos en nuestros hijos… ¿Que va pasar con ellos? ¿Cómo se van a defender?

No es difícil, no tenemos que preocuparnos tanto, solo tenemos que buscar ser conscientes. Se preguntará usted como… Solamente observando cuidadosamente la forma o momento en que surge esa desconexión que nos causa, intranquilidad, molestia, ansiedad, quizás hasta envidia y que nos mueve sacándonos de nosotros mismos y que nos convierte en inconscientes. Tenemos que identificar ese momento para poder reconocerlo y ahí disolverlo, haciendo brillar la luz de nuestra consciencia.

Cuando aprendamos a controlar nuestra inconsciencia, nuestra luz brillará con más intensidad y con más fuerza, pero tenemos que ser muy observadores, porque de repente estamos cayendo o entrando en la inconsciencia sin darnos cuenta, porque ya se hizo casi normal en nuestro diario actuar. ¡Tenemos que observar!  ¿Qué estoy pensando?  ¿Lo que estoy sintiendo es correcto?  En este momento me siento bien y si su sentir interior está bien, igual estará su mundo o sentir exterior.

Cuantas cosas y quizás sin importancia nos distraen, nos preocupan y hasta nos quitan el sueño y, por ende, la salud (sin enterarnos). La receta para todo esto podría ser meditar, porque meditar  es salud, es vida, es la llave que todos buscamos… esto solo es una, sabia sugerencia: meditemos, mediten… Por hoy esto es todo y, a todos ustedes, les doy las infinitas gracias por leer Ultimas Noticias.

 

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