Home Tema Central Diabetes: un enemigo silencioso y letal
0

Diabetes: un enemigo silencioso y letal

0
0
diabetes
diabetes

La diabetes se ha convertido en un enemigo silencioso y letal para la comunidad latina y las estadísticas marcan que los hispanos tenemos 2 veces más riesgo que los demás de ser diabéticos.

La diabetes es una enfermedad en la que el organismo no produce insulina o no la utiliza adecuadamente. La insulina es una hormona necesaria para transformar el azúcar, el almidón y otros alimentos en la energía que necesitamos para nuestra vida cotidiana. Aunque tanto los factores genéticos como medioambientales, tales como la obesidad y la falta de ejercicio, parecen desempeñar roles importante, la causa de la diabetes continúa siendo un misterio.

En Estados Unidos, hay 20.8 millones de personas, el 7% de la población, que sufren de diabetes. Si bien ya se han diagnosticado con diabetes alrededor de 14,6 millones de personas, desafortunadamente 6,2 millones (o casi un tercio) no saben que padecen la enfermedad.

Según las estadísticas de la Asociación Americana de Diabetes, los hispanos somos dos veces más propensos a desarrollar diabetes que el resto de la población. Uno de cada diez hispanos tiene diabetes y uno de cada tres aún no sabe que tiene la enfermedad.

Si bien no es una condición específica de los hispanos el padecer esta enfermedad, pues hay alrededor de 18 millones de estadounidenses diabéticos, el hecho de pertenecer a esta etnia es considerado un factor de riesgo. La razón parece venir de nuestros antepasados que en las épocas de abundancia, tenían la capacidad de guardar alimentos en forma de grasa para prepararse para las épocas de escasez.

Esa capacidad evolutiva se ha vuelto en contra nuestra porque preferimos  consumir comida en porciones gigantes y con una dieta principal consistente en comidas ricas en grasas y azúcares. Las altas calorías sumadas a la falta de ejercicio y a la herencia, son el terreno perfecto para que se desarrolle la diabetes tipo 2. Por eso, si eres hispano, considera que ya tienes un factor de riesgo que no puedes controlar. En tus manos está alimentarte mejor y dejar a un lado la vida sedentaria para no ser un número que se suma a las estadísticas.

Causas y tipos de Diabetes

Las posibilidades de contraer esta enfermedad aumentan a medida que una persona se hace mayor, de modo que por encima de los setenta años la padece alrededor del 15% de la población. Es esencial educar a los pacientes para que controlen su diabetes de forma adecuada, ya que puede acarrear otras enfermedades tanto o más importantes como: problemas cardiovasculares, neurológicas, retinopatía (afección ocular que puede conducir a la ceguera) o nefropatía (enfermedad del riñón). El momento de aparición de la enfermedad, así como las causas y síntomas que presentan los pacientes, dependen del tipo de diabetes de que se trate.

Diabetes tipo 1. Las edades más frecuentes en las que aparece son la infancia, la adolescencia y los primeros años de la vida adulta. Acostumbra a presentarse de forma brusca y muchas veces independientemente de que existan antecedentes familiares. Se debe a la destrucción progresiva de las células del páncreas, que son las que producen insulina. Ésta tiene que administrarse artificialmente desde el principio de la enfermedad. Sus síntomas particulares son el aumento de la necesidad de beber y de la cantidad de orina, la sensación de cansancio y la pérdida de peso.

Diabetes tipo 2. Se presenta generalmente en edades más avanzadas y es unas diez veces más frecuente que la anterior. Por regla general, se da la circunstancia de que también la sufren o la han sufrido otras personas de la familia. Se origina debido a una producción de insulina escasa, junto con el aprovechamiento insuficiente de dicha sustancia por parte de la célula. Según qué defecto de los dos predomine, al paciente se le habrá de tratar con pastillas antidiabéticas o con insulina (o con una combinación de ambas). No acostumbra a presentar ningún tipo de molestia ni síntoma específico, por lo que puede pasar desapercibida para la persona afectada durante mucho tiempo.

Diabetes gestacional
Diabetes gestacional

Diabetes gestacional. Se considera una diabetes ocasional. Se puede controlar igual que los otros tipos de diabetes. Durante el embarazo la insulina aumenta para incrementar las reservas de energía. A veces, este aumento no se produce y puede originar una diabetes por embarazo. Tampoco tiene síntomas y la detección se realiza casi siempre tras el análisis rutinario a que se someten todas las embarazadas a partir de las 24 semanas de gestación.

Síntomas

Frecuentemente la diabetes pasa desapercibida debido a que sus síntomas aparentan ser inofensivos. Nuevos estudios indican que la detección prematura de los síntomas de la diabetes y su tratamiento pueden disminuir la posibilidad de desarrollar las complicaciones de la diabetes.

Algunos de los síntomas de la diabetes incluyen:

    Orina frecuente
    Hambre inusual.
    Sed excesiva.
    Debilidad y cansancio.
    Pérdida de peso.
    Irritabilidad y cambios de ánimo.
    Sensación de malestar en el estómago y vómitos.
    Infecciones frecuentes.
    Vista nublada.
    Cortaduras y rasguños que no se curan, o que se curan muy lentamente.
    Picazón o entumecimiento en las manos o los pies.
    Infecciones recurrentes en la piel, la encía o la vejiga.
    Además se encuentran elevados niveles de azúcar en la sangre y en la orina
    Si presenta uno o más de estos síntomas de la diabetes, vea a su médico inmediatamente.

Prevención

Para la diabetes tipo 1 no existe ningún método eficaz por el momento. En cambio, está comprobado que la de tipo 2, que es la que aparece con más frecuencia, al estar relacionada con la obesidad se puede tratar de evitar en gran medida adoptando unos hábitos de vida saludables:

Vigile su peso. El sobrepeso es un factor muy importante en el desarrollo de la diabetes; además, aumenta el riesgo de sufrir derrames cerebrales y ataques de corazón.  Reduzca su consumo de calorías: coma menos alimentos con un alto contenido de grasa y azúcar y bebidas gaseosas y alcohólicas. Si fuma, deje de hacerlo.
Haga del ejercicio parte integral de su rutina diaria. Pase un mínimo de 30 minutos en actividades que requieran esfuerzo físico. Además de ayudarle a controlar el peso, el ejercicio fortalece el sistema cardiovascular.

Aprenda a relajarse y controlar la tensión emocional. Estas medidas reducen el riesgo de desarrollar diabetes y mejoran su estado general de salud.

Esta información tiene el único fin de educar e informar, es importante que ante cualquier duda consulte con su médico y siga las indicaciones que le hagan para tener una vida saludable y feliz.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *