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El amor y la rutina, enemigos irreconciliables

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Tab Machado

El sentimiento más deseado y buscado por la humanidad en un semejante es, sin dudas, el amor. Desde siempre nos ha desvelado y preocupado encontrar el amor verdadero y, sobre todo, hacerlo inmortal. Y si ya es difícil de por si encontrar nuestra alma gemela, la relación de pareja ideal o la persona que reúne todas las condiciones indispensables para hacernos felices, lo es más aun concretar y disfrutar ese amor a plenitud por siempre.

¿Por qué ocurre eso? Simple y sencillamente porque los seres humanos nos preparamos para la conquista, para deslumbrar a alguien y enamorarlo, pero una vez alcanzada esa meta creemos que el resto del camino se puede hacer en piloto automático, dejando que todo lo que fue excitante y extasiante en un primer momento, entre en una monotonía que aniquila por completo todo rasgo de amor.

Cuenta una conocida historia que una vez el odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a todos a una reunión urgente. Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo: “los he reunido porque deseo con todas mis fuerzas aniquilar a alguien”. Los asistentes se preguntaron quien sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos. “Quiero que maten al Amor”, dijo y muchos sonrieron malévolamente pues más de uno tenía ganas de hacerlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo: “Yo iré y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará”. Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron decepcionados. “Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante”.

Fue entonces cuando se ofreció la Ambición que, haciendo alarde de su poder, dijo: “Como El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará”. Y empezó la Ambición el ataque contra el Amor quien cayó herido  pero, luchando por salir adelante, renunció al deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio, envío a los Celos, quienes burlones y perversos inventaron toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas. Pero el Amor, aun confundido, lloró y pensó que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.

Año tras año, el Odio siguió la lucha enviando a sus más hirientes compañeros como la Frialdad, el Egoísmo, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer, tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.

El Odio, convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás: “Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos años insistiendo y no lo logramos”. De pronto de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido que vestía todo de negro. Su aspecto era fúnebre como el de la muerte y dijo: “Yo mataré el Amor”. Todos se preguntaron quien era ese que pretendía hacer lo que ninguno había podido. El Odio dijo: “ve y hazlo”.

Tan solo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles que, después de mucho esperar, por fin el amor había muerto. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento vestido de negro habló: “Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado” y sin decir más se marchó.

“Espera” dijo el Odio, “en tan poco tiempo lo eliminaste por completo y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?” El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: “SOY LA RUTINA”.

Si has encontrado a tu pareja ideal, si has descubierto el amor, si tienes ese preciado bien, jamás dejes que la rutina destruya y mate lo que has conquistado. Disfruta y vive tu relación como si fueran todos los días, el primer día juntos y así, el amor vivirá por siempre.

¡Feliz día del amor y la amistad para todos!

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