Home Tema Central El amor y sus diferentes etapas
0

El amor y sus diferentes etapas

0
0
El amor y sus diferentes etapas
El amor y sus diferentes etapas

Para comprender cuales son las etapas del amor, es importante entender que enamorarse no es amar. El enamoramiento y el amor son dos cosas diferentes. Si bien el enamoramiento puede llevar al amor, en un proceso paulatino, esto no siempre ocurre.

¿En cuántas etapas se puede dividir el amor? Según los científicos son tres etapas claras y definidas las que se atraviesan dentro del amor, aunque los mismos científicos difieren cuales y como son esos pasos. Al enamorarse ocurren una serie de cambios bioquímicos y psicológicos en el organismo, que muchas personas lo atribuyen al denominado “flechazo”. En ese momento existe como un sonar, un radar que envía y recibe algún tipo de señales que permite el intercambio entre dos personas aún

antes de hablarse.

En algunos casos, en el momento en que dos personas se conocen, se despierta un interés mutuo y se desata de súbito un mecanismo de seducción. Hay sugestiones, lenguaje corporal, miradas y otras conductas que pasan por cambios en la piel (sonrojo), alteración del pulso, en los olores del cuerpo y cambios de actitudes en la forma de ser de cada uno. Conductas y procesos que son, tanto animales, biológicos, químicos y psicológicos, como procesos humanos estratégicos, cognitivos, donde interviene el pensamiento y la plena conciencia.

Pasada la etapa del enamoramiento puede terminarse la atracción o dar paso al amor. Cuando esto ocurre científicos como Helen Fisher, de la Universidad Rutgers en New Jersey, creen que existen tres etapas claves en el amor, cada una de las cuales tiene que ver con una cantidad definida de efectos químicos conocidos.

La primera de ellas según esta científica es la lujuria, etapa que está obviamente dominada por el aspecto sexual y todo lo que ello conlleva. La testosterona y los estrógenos son las sustancias que más participan. A pesar de lo que se cree cotidianamente, la testosterona no es solo parte del impulso masculino, sino que también juega un rol fundamental en el deseo sexual de la mujer.

Para eso dice Fisher, es muy importante otra etapa que es la atracción. Este período es muy importante en el camino del “amor”. Las personas no pueden dejar de pensar más que en su enamorado o enamorada. Pueden perder el apetito.

Científicamente se puede decir que en esta etapa participan un grupo de neurotransmisores llamados “monoamines” los cuales llevan las riendas de la situación: la Dopamina, el Norepinephrine también conocida como noradrenalina que nos hace sudar y acelerar los latidos y la Serotonina que es uno de los más importantes en este proceso y el cual nos puede hacer perder la cabeza. Por último está la etapa de la fijación, este período es el llamado definitorio, donde uno propone un compromiso y los deseos de seguir juntos. Dos hormonas principales se encargan de esta etapa: la Oxitocina, que se presenta en las dos personas durante el sexo y hace que se encuentren con un sentimiento de unidad. Estudios demuestran que las parejas que tienen más sexo son más unidas debido a la hormona antidiurética que también es importante en la unión de las parejas ya que controla en gran parte a los riñones y fue descubierta mientras se estudiaban los comportamientos sociales de algunos roedores.

La teoría triangular del amor

El amor y sus diferentes etapas
El amor y sus diferentes etapas

La teoría triangular del amor del psicólogo estadounidense Robert Sternberg caracteriza el amor en una relación interpersonal según tres componentes diferentes: intimidad, pasión y compromiso.

La intimidad, entendida como aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo, la conexión y principalmente la autorrevelación.

La pasión, como estado de intenso deseo de unión con el otro, como expresión de deseos y necesidades.

La decisión o compromiso, la decisión de amar a otra persona y el compromiso por mantener ese amor.

Las diferentes etapas o tipos de amor pueden ser explicados con diferentes combinaciones de estos elementos. De acuerdo al autor, una relación basada en un solo elemento es menos probable que se mantenga que una basada en dos o en los tres.

Triángulo del amor de Sternberg expone siete formas posibles de relación amorosa:

Falta de amor: No existe pasión ni intimidad ni compromiso. No es una forma de amor, puesto que no existe amor en ninguna de sus manifestaciones.

Cariño: En este caso, no debe tomarse en un sentido trivial. Este es el cariño íntimo que caracteriza las verdaderas amistades, en donde se siente un vínculo y una cercanía con la otra persona, pero no pasión física ni compromiso a largo plazo.

Encaprichamiento: Es lo que comúnmente se siente como ‘amor a primera vista’. Sin intimidad ni compromiso, este amor puede desaparecer en cualquier momento.

Amor vacío: Existe una unión por compromiso, pero la pasión y la intimidad han muerto. No sienten nada uno por el otro, pero hay una sensación de respeto y reciprocidad. En los matrimonios arreglados, las relaciones suelen comenzar con un amor vacío.

Amor romántico: Las parejas románticas están unidas emocionalmente (como en el caso del cariño) y físicamente, mediante la pasión.

Amor sociable o de compañía: Se encuentra frecuentemente en matrimonios en los que la pasión se ha ido, pero hay un gran cariño y compromiso con el otro. Suele suceder con las personas con las que se comparte la vida, aunque no existe deseo sexual ni físico. Es más fuerte que el cariño, debido al elemento extra que es el compromiso. Se encuentra en la familia y en los amigos profundos, que pasan mucho tiempo juntos en una relación sin deseo sexual.

Amor fatuo o loco: Se da en relaciones en las que el compromiso es motivado en su mayor parte por la pasión, sin la estabilizante influencia de la intimidad.

Amor consumado: Es la forma completa del amor. Representa la relación ideal hacia la que todos quieren ir pero que aparentemente pocos alcanzan. Sin embargo, Sternberg señala que mantener un amor consumado puede ser aun más difícil que llegar a él. Enfatiza la importancia de traducir los componentes del amor en acciones. “Sin expresión”, advierte, “hasta el amor más grande puede morir”. El amor consumado puede no ser permanente. Por ejemplo, si la pasión se pierde con el tiempo, puede convertirse en un amor sociable.

¿Se muere el amor?

Luego de la fase del enamoramiento frenético, hasta cierto punto irracional, se pasa a un amor más seguro y racional, en el cual no necesariamente se pierde lo pasional sino que se modifica.

El haber vivido juntos unos años desarrolla la intimidad, que es el fundamento de toda relación afectiva. Es el lenguaje de la confianza en el otro. En la intimidad, se impone el pensamiento, el amor humano sobre el genético. Implica un trabajo a ejecutar. Tenemos que contarle al otro quiénes somos y para ello debemos darnos cuenta primero qué nos pasa, qué sentimos, qué nos pone tristes o alegres. Hay que aprender a mostrarnos para que nuestra pareja también lo haga, tanto en el aspecto físico como en el de comportamiento. Buscar amistad, sinceridad, integridad, calidez, simpatía, valor, ternura, inteligencia, intereses comunes y compañerismo, es fundamental para desarrollar la intimidad.

Es como si la intimidad junto al amor desplazaran a la intensidad del deseo sexual y erótico. En este momento, se corre el riesgo de que la rutina se instale y se pierda la capacidad de seducción al otro. Por ello es indispensable, además del uso de prendas íntimas sugestivas y el mantenerse atractivos, seguir siendo pareja, salir juntos los dos.

Es necesario preservar espacios de tiempo y físicos para la privacidad. Hay que conservar la capacidad de sorprender al otro desde cualquier punto de vista, bien sea excitándolo, divirtiéndolo, alegrándolo, emocionándolo y siempre con originalidad. Abrirnos desde adentro hacia afuera, porque es el momento de la intimidad. De esta manera es probable que la pasión continúe hacia el futuro. Pero no olvidemos que la vida cambia. Mantener todo como en el principio es una ilusión. Debemos comprenderlo y entender que el amor pasa por sus fases y que nuestro compromiso de verdadero amor con nuestra pareja, supone hacer todo lo posible para mantener, además del sentimiento afectivo, el objeto de deseo sexual y erótico. Al fin y al cabo, es la persona que escogimos para vivir. Si decidiéramos cambiar de pareja, sólo por sentir otra vez la pasión, no olvidemos que una vez más volverá a repetirse el ciclo. Una y otra vez.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *