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El arco y la piedra…
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El arco y la piedra…

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Tab Machado
Tab Machado

 

 

¿Sabes cuando empiezas a crecer y caminas inevitablemente hacia el éxito? Cuando entiendes que tú y solo tú eres el que tiene que recorrer el camino de lo que buscas. Nadie lo va a hacer por ti, quizás tengas la chance de que alguien te ayude, te empuje o te acompañe por algún tiempo, pero si no pones ganas, si no fortaleces tu espíritu, si no luchas hasta el final (y a veces hasta un poco más allá de lo que se considera un final), jamás lograrás tus objetivos…

Eso sí, ni por un momento creas que la frase anterior es un pasaporte sellado para dejar crecer tu individualidad, ya que la vida es tan sabia que te enseña (a veces a los golpes) que el mejor camino al éxito es trabajar en equipo. ¿Qué gran contrasentido y que ironía no? Cenit y nadir, individualidad y pluralidad, finamente unidos para conseguir el éxito…

Cuenta una historia que cierta vez Marco Polo, genial mercader y viajero veneciano, célebre por sus viajes al Oriente de Asia le describía un puente a Kublai Kan quinto y último Gran Kan (1260-1294) del Imperio mongol y primer emperador chino de la Dinastía Yuan (1271-1294). Era el segundo hijo de Tolui y de Sorgaqtani y nieto de Gengis Kan. La descripción era tan minuciosa que Marco Polo describía el puente, piedra por piedra.

“¿Pero cuál es la piedra que sostiene el puente?”, preguntó Kublai Kan. “El puente no está sostenido por esta o aquella piedra”, respondió Marco Polo, sino por la línea del arco que ellas forman”. Kublai Kan permaneció unos momentos silencioso, reflexionando sobre lo que había escuchado y después añadió: “¿Por qué me hablas de las piedras? Es solo el arco lo que importa”. Entonces Marco Polo respondió: “Sin piedras no hay arco”…

Como ves, así como el puente debe su estabilidad, éxito y continuidad a cada piedra individual que lo conforma, no podría sostenerse sin el arco que entre todas conforman como unidad. Del mismo modo la vida se encarga de pedirte el máximo esfuerzo individual para alcanzar tus metas, pero la misma humildad y sacrificio para formar en equipo con otros individuos, ese gran arco que sostiene los triunfos.

Si quieres verdaderamente llegar al éxito no dejes nunca de luchar por tus sueños, de ningún modo te des por vencido y ten mucha fe en tu capacidad individual, pero jamás olvides que la unidad y el equipo hacen la diferencia… De ti depende.

 

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