Home Editoriales El arte de vivir
0

El arte de vivir

0
0
Tab Machado

No basta tan solo con dejar discurrir el tiempo y atravesar el caudaloso río de la vida, sacando el mayor rédito individual, el que nos asegura haber aprendido el difícil arte de vivir. Tampoco juzgar a los demás con el alto y arrogante cayado que nos otorga nuestra macroscópica ignorancia de creernos seres superiores e impolutos nos asegura haber adquirido tal destreza, porque el sentimiento individual (en toda su amplísima extensión) lo único que hace es alejarnos sistemáticamente de nuestros congéneres y, por tanto, del elemento primordial que nos permite interactuar en busca de la excelencia.

Bucear permanentemente en las profundidades del alma para identificar y suprimir, vez tras vez, nuestros vicios consuetudinarios será el primer paso para aprender el arte de la vida, que se debe suplementar, combinar y alimentar permanentemente con el don de la humildad, ubicuidad, respeto al prójimo, confraternidad y aprecio por las cosas sencillas, para gozar del increíble privilegio de realmente vivir.

Pero, ¡cuidado!, porque como siempre hemos dicho: lo difícil no es llegar sino mantenernos en el camino correcto y como el arte de la vida se mejora y profundiza únicamente con la interacción permanentemente (ya que es lo que nos permite recalibrar nuestro mundo y reorientarnos), el verdadero esfuerzo es mantener en el máximo posible el acto de convivir con los demás, siendo cada día menos yo e integrándonos cada vez más al nosotros…

Cuenta una aleccionadora historia que luego de hacer una hermosa prédica, el rabino Elimelekh se disponía a regresar a su tierra natal. El pueblo, para homenajearlo y mostrar su gratitud, comenzó a seguir su carruaje hasta que saliera de la ciudad. Llegó un momento, en que el rabino paró el carruaje y le pidió al cochero que siguiera sin él para acompañar al pueblo. Un hombre de la multitud le dijo: “Gran ejemplo de humildad señor”. “No es ningún gesto de humildad”, dijo el rabino, “solamente es un poco de inteligencia. Ustedes están aquí afuera del carruaje haciendo ejercicio, cantando, confraternizando, bebiendo, haciendo nuevos amigos y todo gracias a un viejo rabino que llegó a la ciudad a hablar sobre el arte de la vida. Así que dejemos mis teorías en el carruaje, porque yo quiero ser parte de la acción”.

Se parte tú también de la acción, olvida tu individualismo feroz, deja atrás la ancestral necesidad de satisfacer únicamente a tu ego y a tu orgullo y convive humildemente con los demás. En una simple frase: no permitas por nada del mundo que la vida pase por ti, mejor empieza hoy a sumar acciones positivas y pasa tú por la vida habiendo aprendido a tiempo el verdadero arte y milagro de vivir.

 

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *