Home Entretenimiento El increíble caso de James Barry

El increíble caso de James Barry

0
0

Misterios mitos y leyendasLa mujer, a lo largo de la historia, ha tenido que ingeniarse para poder cumplir sus objetivos y metas… esta semana le contamos un caso increíble de sacrificio para poder cumplir los sueños de toda una vida. El caso de James Barry, uno de los más distinguidos médicos de la historia británica, es un espectacular episodio de falsa identidad que abrió el camino hacia el reconocimiento de la mujer y sus derechos a nivel mundial.

Barry, quien nació el 9 de noviembre de 1795 en Belfast (Condado de Antrim), en Irlanda del Norte, estudió Medicina en la Universidad de Edimburgo recibiéndose como médico y especializándose luego en cirugía. Al diplomarse con honores Barry trabajó como asistente de hospital para el ejército británico en 1813. Debió servir en la Batalla de Waterloo y, posteriormente, sirvió en India y en Sudáfrica.

Tras su llegada a Ciudad del Cabo sería nombrado Inspector Médico de la colonia británica, trabajando en la mejora de los suministros de agua potable y realizando una de las primeras cesáreas exitosas de las que se tiene noticia. El niño sería bautizado con el nombre de James Barry Munnik, en su honor.

En 1828 dejó Ciudad del Cabo y su puesto de cirujano militar lo llevaría hasta Isla Mauricio en 1828, Trinidad y Tobago y la isla de Santa Helena. Posteriormente serviría en Malta, Corfú, Crimea, Jamaica y, en 1831, en Canadá.

Por entonces alcanza el rango de Inspector General, pero algunas enemistades políticas gestadas durante su estancia en Santa Helena provocaron que fuera degradado a cirujano de campo y destinado a las Indias Occidentales en 1838. Durante este destino se concentró en el estudio de la medicina, consiguiendo mejorar las condiciones de las tropas a su cuidado, por lo que fue promovido a Oficial Médico de Primera. En 1845, Barry contrajo la fiebre amarilla y volvió a Gran Bretaña. James Barry se retiraría finalmente en 1864 y moriría el 25 de julio de 1865 y es aquí que es donde comienza verdaderamente lo fascinante de esta historia…

Parece que los encargados de preparar el cadáver fueron los primeros en darse cuenta de que en realidad Barry era una mujer. Incluso uno de ellos llegó a afirmar haber visto signos inequívocos de que, en algún momento, hubiera estado embarazada. Después de darse a conocer la información, muchas de las personas que habían trabajado con Barry afirmaron “haber tenido sospechas” de su verdadero sexo. La sorpresa en el gobierno británico fue mayúscula cuando fue descubierto que el brillante doctor James Barry era en realidad una mujer. Fue entonces que la prensa narró su historia, la de Margaret Ann Bulkley que había recurrido al engaño para poder practicar la medicina disciplina que, como muchas otras, estaban absolutamente vedadas al sexo femenino en aquel entonces.

La historia verdadera de Margaret Ann Bulkley no había sido nada fácil de sobrellevar. Desgracias económicas familiares la pusieron bajo la tutela de su tío, el pintor James Barry y de varios liberales pro feministas de la Gran Bretaña de comienzos del siglo XIX. En 1809, vestida de hombre ingresó a la Facultad de Medicina de Edimburgo, de donde se graduó tres años después.

Su extraña apariencia y comportamiento le crearon fricciones en todas las localidades donde pernoctó, disputando incluso un duelo y viéndose involucrado en varios más. Fue objeto, por lo menos, de una corte marcial, como resultado de la cual fue degradado pero tuvo una actuación médica descollante. Como cirujano, fue hábil, rápido y preciso y en todos sus destinos abogó por los más débiles, los enfermos mentales, los esclavos, los prisioneros y los soldados sin esperanza.

Quizás Barry padeció un desorden genético cromosomal llamado insensibilidad androgénica completa o fue realmente una mujer que con su disfraz masculino sorteó las rígidas leyes de la época en la que le tocó vivir, logrando graduarse 40 años antes que Elizabeth Garret, la primera doctora británica.

Lo cierto es que, a pesar de todo el revuelo causado por su historia, igualmente fue enterrado en el cementerio de Kensal Green, con el nombre de James Barry y manteniendo su rango oficial…

 

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *