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El insoportable brillo del éxito…
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El insoportable brillo del éxito…

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Tab Machado
Tab Machado

El ser humano es capaz de entender y perdonar hasta el más terrible de los pecados, pero jamás va tolerar de un semejante, el destello del brillo de sus logros… La envidia o el disgusto por el bien ajeno es, sin dudas, un sentimiento que atenaza, oprime y destruye el alma de quien lo padece y no le permite construir un futuro propio, porque siempre está mirando y anhelando lo que poseen los demás…

A veces es tan fuerte este sentimiento que las personas que lo sufren solo disfrutan cuando ven el dolor ajeno. Así las habladurías, la insidia y la calumnia encuentran campo fértil en las personas envidiosas, que utilizan cualquier estratagema para quitarles brillo a los demás.

La envidia es un sentimiento tan negativo que ha sido considerado como un pecado capital porque genera actitudes tan reprobables e incalificables, que se encadenan generando un círculo vicioso de negatividad, de la que es imposible salir ileso…

Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Aunque ésta trataba de alejarse de su perseguidora, no había manera de deshacerse de ella. Huyó durante dos días y la serpiente no dejaba de seguirla. Finalmente, al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga se detuvo y le dijo a la serpiente: “¿Puedo hacerte tres preguntas?”

“No acostumbro a dar explicaciones a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar lo que quieras”, contestó la serpiente.

“¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?” preguntó la luciérnaga. “No”, contestó la serpiente. “¿Alguna vez, te hice algún mal?”, inquirió nuevamente la luciérnaga. “No”, volvió a responder la serpiente. “Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?”, volvió a preguntar la luciérnaga… “¡¡¡Porque no soporto verte brillar!!!”, dijo con toda la rabia del mundo la serpiente…

Muchas personas viven, durante toda su existencia en esta tierra, tan encerradas dentro del oscuro mundo de la envidia y los celos, que cuando ven a alguien brillar, se sienten incómodos y molestos porque parece que brillaran en contra de ellos.

Por eso, para evitar caer en el oscuro circulo de la envidia, recuerda siempre en enfocarte en tus virtudes y en tus logros y deja a los demás que hagan su propia vida. Como dijo el filosofo alemán Arthur Schopenhauer “la envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren”.

 

 

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