Home Editoriales En compañía o sentirse solo
En compañía o sentirse solo
0

En compañía o sentirse solo

0
0
Carlos Rojas
Carlos Rojas

¿En soledad o sentirse acompañado?  Dicen los entendidos, que hay que saber sacarle partido a cada situación, porque a este país llega gente de diferentes lugares: México, Centroamérica, Sudamérica y del resto del mundo. Muchas veces nos encontramos solos o nos sentimos solos y no encontramos la salida… sin saber que la soledad es como un buen platillo, que debemos saber digerir.

La soledad física es y ha sido un combate constante en nuestras vidas, a fin de mantener un mundo lleno o pleno de relaciones y no perder la batalla que nos llevaría al umbral de la incertidumbre, donde se dan cita los dos mundos que habitamos: en uno estamos siempre….en el otro de vez en cuando.

El de siempre es de piel para dentro…es el verdadero el otro, de piel hacia afuera, ese es pasajero. Sin embargo, por regla general, nosotros solo reconocemos el segundo y por tanto buscamos el acercamiento, el roce, el contacto, para  alejarnos del primero que está siempre a oscuras, frío y desolado. Por eso buscamos la forma de llenar esas horas de soledad con el polifacético ocio del cine, la televisión, reuniones, bares… etc, etc, etc.

Las horas donde todo falla se nos antojan eternas, los minutos son elásticos y prácticamente no podemos quitárnoslos de encima.

La soledad fácilmente acompaña muchas veces recuerdos tristes, como cuando cruzamos por el río o por el desierto, cuando el compañero o amigo, que venía con nosotros se tuvo que quedar, porque no la hizo, como cuando nuestra madre lloraba al despedirnos o cuando a nuestros hijos pequeños los escondieron, llevándolos a comprar dulces a la tienda para que no vieran la partida. Esto lo recordamos más en la soledad y sentimos que se nos viene el mundo encima… Esto no pasaría si conociéramos como estando solos, nos sintiéramos acompañados y viceversa…

La soledad  psíquica o del alma es aquella que nos deja vacíos por dentro, huecos, sin razón de vida ni verdad. Como cáscaras, donde solo anidan fechas y eventos del pasado y recorremos el presente ausentes de valoraciones, ya sean propias, reflejadas o trascendentales, estableciéndose una confusión tan grande como la épica Torre de Babel,….de MIL lenguas e intereses.

Todo el mundo tenemos la inteligencia y la llave para ser felices. La soledad espiritual…es más difícil de determinar, pues hay primero que tomar contacto con el espíritu que en nosotros mora para sentir su ausencia.

Tenemos que entrar en aromas de renovación, porque la vida es continuo movimiento, continua transformación y tenemos que adaptarnos con agrado y humildad al continuo cambio que sufre nuestro cuerpo biológica y psíquicamente hablando… entonces, como por arte de magia, savias nuevas  recorrerán por nosotros, dando ilusión y vida a todo cuanto hagamos… O dicho de otro modo, parafraseando a León Tolstoi: “El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere…sino en querer siempre lo que se hace”. Y por ahora, como decía el poeta, yo,”De mis soledades vengo y a mis soledades voy”… Gracias por leer Ultimas Noticias,  gracias a Usted seguimos acompañados. Gracias…

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *