Home Uncategorized En un par de minutos. Parte 3 y final
0

En un par de minutos. Parte 3 y final

0
0

Por allí de las dos de la tarde fuí llegando a mi casa ese día. Cerca de la estación de Buenavista pudimos tomar un camión sobre Insurgentes Norte que nos llevó hasta el paradero de autobuses donde salía una ruta hasta casa. Ya en este camión, de la ruta 103, pasamos por el centro de la colonia Lindavista donde había una tienda Sears que tenía un estacionamiento de unos 3 o 4 pisos, dos de estos estaban derrumbados y a través del costado del edificio se alcanzaban a ver varios autos bajo los escombros. Ademas, este mismo edificio contaba con un pequeña torre con un reloj en lo alto, toda la estructura de la torre yacía sobre avenida Montevideo, bloqueando casi 3 carriles. Wow!, estos otros destrozos me hicieron pensar que mi casa no estaba del todo a salvo, por muy lejos del centro de la ciudad que estuviese. Afortunadamente al llegar a casa encontré a mi mama y a mi hermano menor ya tratando de recuperar la “normalidad” de su día, mi madre haciendo de comer y Gabriel creo que jugando con algunos otros niños en el parque frente a la casa.

Creo que hasta había eletricidad en esta parte de la ciudad ese mismo día, recuerdo que vimos en la television las imagines del verdadero desastre. El edificio “Nuevo León” de Tlatelolco, el Hospital General de la ciudad, de donde varios días mas tarde serían sacados con vida varios bebés. El conjunto Pino Suárez, las costureras de San Antonio Abad, un edificio de televisa Chapultepec, los huespedes del Hotel Regis y el Hotel Del Prado, y muchos otros mas. Mas de 4 mil personas fueron rescatadas con vida de los escombros en el total del desastre. Excelentes artículos acerca de todo este episodio de la vida de México pueden encontrarse aquí.

Al día siguiente, el viernes 20, pero esta vez por la noche, se registró una réplica, la cual tuvo grandes repercusiones. Rescatistas se encontraban trabajando en estructuras ya muy dañadas y hubo varios derrumbes mas, otros edificios que habían soportado el primer embate  sucumbieron ante esta nueva ola y ademas el pánico que sentimos a unas cuantas horas del trauma del primer desastre.

En aquellos días nació una unión en la sociedad mexicana, un despertar, al menos en la ciudad de México, cuando en medio de todo este caos, los vecinos salieron en auxilio del prójimo. Muchas organizaciones que brotaron en este movimiento siguen de una manera o de otra activas en el país “Somos uno y si actuamos como uno somos mas fuertes” Siento que esta unión es la que hace falta rescatar para el bien del pueblo de México, rescatarla de los escombros dejados por tantos malos gobiernos que la han plagado de ineptitud y avaricia, rescatarla para crear con ella una major alternativa de nación. Es por eso que en un par de minutos y en silencio recuerdo a todos los que perdieron su vida en mi ciudad, recuerdo a todos los que salieron en ayuda de los necesitados y especialmente recuerdo aquella unión que rescató a México literalmente del desastre y que ahora tanto nos hace falta a los mexicanos, de ambos lados de la frontera norte, para impulsarnos a encarar los retos de esta nueva época.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *