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Enigmática desaparición de un joven que dejó mensajes cifrados

Enigmática desaparición de un joven que dejó mensajes cifrados

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Días atrás se informó de la extraña desaparición de Bruno Borges, un estudiante de psicología de 24 años, de Rio Branco, capital del Estado de Acre, en la región norte de Brasil que, según dicen, desapareció de su casa el pasado 27 de marzo. La preocupación fue creciendo cada vez más entre sus familiares, cuando hallaron en la habitación del joven una gran cantidad de manuscritos encriptados, símbolos ocultos, dibujos geométricos y mensajes en paredes y suelo, que ocupan prácticamente todo el espacio disponible.

También se encontraron 14 libros escritos por Bruno en los que aborda asuntos como encuentros con alienígenas y experiencias extracorpóreas. El título de uno de estos libros era “La teoría de la absorción del conocimiento”.

El joven había logrado ocultar toda esta actividad de las personas de la casa, encerrándose en su habitación durante los últimos 24 días, en que su familia se encontraba de viaje. Su madre aseguró que Bruno tiene una gran capacidad intelectual y es muy aficionado a Giordano Bruno, el filósofo del siglo XVI, famoso por sus teorías cosmológicas y del cual el joven tenía una estatua en su habitación. Cuando el caso se hizo viral, usuarios de las redes sociales pusieron de manifiesto la gran semejanza entre el joven desaparecido y el filósofo italiano.

Al parecer también la Interpol se ha sumado a las búsquedas del joven brasileño. El caso de Borges se ha convertido en un misterio en Brasil ampliamente seguido por los medios de comunicación y ha generado varias teorías de conspiración y grupos en internet con cientos de personas que intentan descifrar sus libros o explicar los motivos de su desaparición. El estudiante de psicología fue visto por última vez el 27 de marzo cuando almorzó en un restaurante de Río Branco. El joven avisó que regresaría solo a casa pero no lo hizo y su padre, el empresario Athos Borges, denunció la desaparición al día siguiente. Cuando fueron a su habitación, los familiares encontraron los 14 manuscritos codificados y enumerados, así como extrañas inscripciones pintadas en las paredes, una estatua de dos metros de altura del filósofo Giordano Bruno (1548-1600) y un dibujo en que una persona aparece al lado de una figura que representa un extraterrestre. La hermana del estudiante relató que el joven aprovechó un viaje de sus padres para retirar los muebles de la habitación y, durante los 24 días en que estuvo encerrado, desarrolló el que describía como “su proyecto”, para el que pidió dinero a su familia.

Giordano Bruno

El filósofo Giordano Bruno nació en Nola, provincia de Nápoles, Italia, en 1548 y falleció en Roma, el 17 de febrero de 1600. Fue también astrólogo, matemático y poeta.

Sus teorías cosmológicas superaron el modelo de Copérnico, pues propuso que el Sol era simplemente una estrella y que el universo había de contener un infinito número de mundos habitados por animales y seres inteligentes. Miembro de la Orden de los Dominicos, propuso en el campo teológico una forma particular de panteísmo, lo cual difería considerablemente de la visión cosmológica sostenida por la Iglesia católica.

Además de estos razonamientos, sus afirmaciones teológicas también fueron otra de las causas de su condena, que lo llevaron a ser ejecutado por las autoridades civiles de Roma después de que la Inquisición romana lo encontrara culpable de herejía. Fue quemado en la hoguera. Tras su muerte, su nombre ganó fama considerable, particularmente en el siglo XIX y principios del XX.

Estudió en Nápoles desde los diez años, en 1565 ingresó a la Orden de los Dominicos, donde se dedicó al estudio de la filosofía aristotélica y a la teología de Santo Tomás de Aquino. Ese mismo año cambió su nombre de pila, Felipe, por el de Giordano. En 1575 fue trasladado al convento de la Minerva en Roma y fue ordenado sacerdote.

Expresó en escritos y conferencias sus ideas científicas acerca de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el Universo y el movimiento de los astros. Sus opiniones suscitaron un escándalo y se formularon 130 artículos de acusación contra él. Por temor a la Inquisición, a los veintiocho años abandonó la “prisión angosta y negra del convento” y huyó de Roma en 1576, comenzando una vida errante y aventurera. Desde entonces pudo decir con razón, que “toda la tierra es patria para un filósofo”. Viajó por el norte de Italia enseñando gramática y cosmogonía a los niños para ganarse la vida. Al mismo tiempo estudió las obras de Nicolás de Cusa, Telesio y adoptó el sistema de Nicolás Copérnico, lo que le valió ser combatido tanto por los católicos como por los protestantes.

En la Universidad de Toulouse, Francia, se doctoró en teología y enseñó dos años (1580-1581). Escribió la Clavis magna (lulista) y explicó el tratado De Ánima de Aristóteles.

Regresó a Italia, fijando su residencia en Venecia, donde la Inquisición veneciana lo encarceló el 23 de mayo de 1592 y fue reclamado por Roma el 12 de septiembre de 1592, pasando otros siete años en prisión, acusado de blasfemia, herejía e inmoralidad, para finalmente ser condenado por herético, impenitente, pertinaz y obstinado, a la hoguera, en la que murió el 17 de febrero de 1600 en Campo de’ Fiori, Roma.

Murió estoicamente, sin exhalar un grito. Rechazó al sacerdote que quería darle a besar el crucifijo. En 9 de junio de 1889 se erigió por suscripción internacional una estatua en el lugar de su muerte, exaltando su figura como mártir de la libertad de pensamiento y de los nuevos ideales.

 

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