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Carlos Rojas

Antes que nada, gracias por llegar a nuestra cita semanal… gracias por estar junto a  Ultimas Noticias, donde les presentaremos un tema lleno de esperanza para que el buscador se encuentre.

Antes debo contarles una muy interesante historia: el personaje de quien les voy hablar  lo llamaremos “Macato”, ese es el nombre del héroe de nuestra historia. Bueno, Macato conociendo la autocentración logró encontrarse con su SER  entrando en un despertar de conciencia. Mucha gente hemos llegado a estas tierras  procedentes desde  Sudamérica, Centroamérica, México, Europa y de diferentes partes del mundo… pues de ese mundo de dónde venimos todos con nuestro costal cargado de ilusiones, de ahí vino  Macato, que siendo muy joven su primer trabajo lo hizo lavando platos

en un restaurant griego.

El joven siempre llegaba al  turno que le asignaron con mucha anticipación y ayudaba a sus compañeros de otros departamentos. Ayudaba a picar cebolla, limpiar el área de la cocina, pasarle al chef lo que  necesitara y a la vez aprendía. Todo esto mientras llegaba la hora de empezar su trabajo en el departamento y turno que le habían asignado. Siempre feliz, presto y contento su trabajo lo terminaba rápido y bien hecho. Y otra vez se ofrecía para ayudar en el departamento que fuera necesario, así recorrió el restaurant ganándose el afecto de todos por su forma amable, cordial y disponibilidad para colaborar.

Lógicamente se ganó la confianza del patrón, quien lo llamó para encomendarle la tarea y responsabilidad de abrir diariamente el restaurant y, desde luego, pagándole muy bien, El dueño lo veía con tan buenos ojos que un día lo llevó con el cajero a quien ordenó que a  Macato le diera  todos los días un billete de cien dólares y le dijo que allá arriba en el tapanco había una canastita y que ahí depositara los cien dólares diarios.

Macato así lo hizo (eso fue todos los días por muchos años, él solo cumplía órdenes. Un día el Chef del restaurant tuvo la oportunidad de tener su propio negocio y debía echar mano de buenos elementos y, naturalmente, le había echado el ojo al pequeño  Macato y lo invito diciéndole: “vente conmigo a mi  negocio te voy a pagar lo doble”, a lo que Macato aceptó. Habló con el dueño y le comento que  tenía que irse a otro trabajo. El dueño le dijo que estaba bien y que ojalá le fuera mejor… pero que antes que se fuera le trajera la canastita que un día le había encargado que pusiera en ella cien dólares diarios. Macato rápidamente trajo la bendita canasta y se la dio al patrón quien contó el dinero  siendo la suma de ochenta mil dólares y los puso en las manos de Macato diciéndole: “esto es tuyo, tómalos, es el premio a tu responsabilidad y amor a lo que has hecho que te vaya bien y cuando quieras volver te espero, este es tu restaurant o esta es tu casa… lo abrazó y lo dejo ir… Bendito  El hombre (el patrón y el buen empleado).

Ahora si vamos en la búsqueda, esto es lo más importante, la autocentración es una aventura hacia lo desconocido, es la mayor aventura a la que la mente humana pueda ser sometida.  La autocentración consiste simplemente en ser.  Ser sin hacer, sin acción, sin pensamientos, sin emociones: Simplemente eres, eso es puro gozo.  ¿De dónde nace este gozo sino estás haciendo nada? No viene de ninguna parte o más bien de todas partes, porque todo es hecho de gozo, ya que la existencia está hecha de esa substancia llamada gozo.

Cuando no estás haciendo nada en absoluto ni física, ni mentalmente, ni a cualquier otro nivel, cuando toda actividad ha cesado en tu ser y simplemente dejas al ser que sea… eso es tu centro y en este centro  estas en una eterna meditación, no puedes hacerla o no puedes practicarla solamente debes comprenderla.

Siempre que puedas darte un regalo, date tiempo para estar solo en silencio, abandona todo tipo de actividades, toda acción, porque también pensar es hacer, aunque solo sea por un instante. Si dejas de hacer y logras entrar en tu centro, si estas completamente relajado, en paz, eso es lo que es el Universo: espacio y silencio. Una vez que logres comprenderlo serás capaz de mantenerte en estado de éxtasis las veinticuatro horas del día y lentamente te darás cuenta como tu ser puede permanecer imperturbable, es entonces cuando puedes comenzar a hacer cosas…

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