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Entre lo dicho y lo hecho está la solución…

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Tab Machado
Tab Machado

Siempre he comparado a la sociedad en que vivimos con un autobús repleto de personas que viaja por un polvoriento camino vecinal lleno de baches… Aquellos que van de pie se aferran como pueden a algún punto fijo del vehículo mientras evitan perder la compostura y caerse mientras otros, que van un poco más cómodos porque les ha tocado la suerte de viajar sentados, miran

indiferentes por las ventanas hacia afuera, sin reparar ni importarles que hacen los demás para mantener la vertical… Así es la sociedad moderna en su conjunto, cada quien vela por sus intereses sin detenerse a pensar en las necesidades del prójimo y, lo más lamentable de todo, es que nos hemos acostumbrado a vivir así… ya que el ser humano es inconformista, corre a toda prisa sin saber a dónde va y siempre piensa que lo que está por venir es más importante que lo que ya se ha conseguido…

Lo que deberíamos tener en cuenta es que el tiempo no se puede retener y mucho menos almacenar, por lo que tenemos que estar muy atentos a modificar conductas lo más rápidamente posible, si vemos que lo que hacemos no nos da resultado. Siempre podemos modificar, cambiar, transformar nuestra vida, sin importar la edad o el momento pero, para eso, debemos detenernos primero, luego pensar y analizar nuestro presente, para luego rectificar el rumbo.

Repasaba días atrás un libro de Jackson Brown y creo que vale la pena compartir con ustedes algunos párrafos. Brown, un padre preocupado por la felicidad de su hijo, le escribió unos consejos antes de que éste se marchara a la Universidad. Su hijo, luego de leerlos, los distribuyó entre sus compañeros de estudio y tuvieron tanto éxito, que editaron un libro con ellos. Poco tiempo después se convirtió en un Best Seller que ha vendido millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.

Los consejos de Brown para vivir feliz son los siguientes: Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos. Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa. Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra. Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución. No digas que te falta tiempo, tienes exactamente las mismas horas del día que las que recibieron Helen Keller, Pasteur, Miguel Ángel, la Madre Teresa de Calcuta, Leonardo da Vinci y Albert Einstein. Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche. Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado. Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen. Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad, llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo. Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades. Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro. No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios. Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también “el gran riesgo”. Nunca confundas riqueza con éxito. No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos. No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices. No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta. No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene. No confundas confort con felicidad. Escucha el doble de lo que hablas.

Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes tus enemigos. Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento. Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres. Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles. La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo… Simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en tu camino.

En unas sociedad egoísta, individualista, adoradora del poder y que se parte en mil pedazos, los consejos de Jackson Brown son un excelente punto de partida para revertir nuestro maltrecho mundo… De nosotros depende….

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