Epidemia de recién nacidos con dependencia a las drogas

Según un informe recientemente divulgado cada 19 minutos nace en Estados Unidos un niño con síndrome de abstinencia.

El síndrome de abstinencia neonatal se produce porque una mujer embarazada toma medicamentos opiáceos o narcóticos como la heroína, la codeína, la oxicodona (Oxycontin), la metadona o la buprenorfina. Éstas y otras drogas atraviesan la placenta que conecta al bebé con su madre en el útero y el bebé se vuelve adicto junto con su madre.

Una investigación publicada recientemente indica que en 2004, siete de cada 1.000 recién nacidos en el país presentaban dependencia física de narcóticos. Al final de 2013, la cifra aumentó a 27 entre cada 1.000. Se estima que alrededor de 130.000 niños han llegado al mundo con dependencia a las drogas en la última década.
Al nacer, un bebé cuya madre tomase medicamentos opiáceos o narcóticos todavía es dependiente de la droga al nacer. Debido a que ya no está recibiendo la droga después del nacimiento, se pueden presentar síntomas de abstinencia. El consumo de alcohol y de otras drogas durante el embarazo también puede causar problemas en el bebé.

Los bebés de madres que consumen otras drogas adictivas (nicotina, anfetaminas, barbitúricos, cocaína, marihuana) pueden tener problemas a largo plazo. Sin embargo, no hay evidencia clara de un síndrome de abstinencia neonatal relacionado con estos fármacos.

Síntomas

Generalmente los síntomas del síndrome de abstinencia neonatal dependen del tipo de droga que la madre consumió, la forma como el cuerpo descompone la droga, la cantidad de droga que ella estaba tomando, la cantidad de tiempo durante el cual consumió la droga y si el bebé nació a término o antes (prematuro).

Los síntomas generalmente empiezan de 1 a 3 días después del nacimiento o pueden tardar hasta una semana en aparecer. Dichos síntomas pueden abarcar: Coloración en manchas de la piel (moteado), diarrea, llanto excesivo o chillón, succión excesiva, fiebre, reflejos hiperactivos, aumento del tono muscular, irritabilidad, mala alimentación, respiración rápida, convulsiones, problemas para dormir, sudoración, temblores y vómitos. Los bebés que padecen esta afección con frecuencia no se alimentan bien y crecen lentamente.

Cabe destacar que no todos los bebés que han estado expuestos a narcóticos dentro del vientre materno desarrollan dependencia, pero sí la mayoría. Entre el 60% y 80% de los bebés expuestos a drogas dentro del vientre materno presentan la abstinencia cuando son separados de su madre.

 

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