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Frases perversas…
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Tab Machado
Tab Machado

Desde que se inventó el internet se “terminaron” los incultos y los analfabetos emocionales, dado que las personas recurren cada vez más al ciberespacio para encubrir su vacío intelectual y espiritual. Basta dar un ligero repaso a las redes sociales para ver hasta el hartazgo frases hechas (incluso páginas que cuelgan miles de ellas para que la gente se sirva a discreción) que son muy edulcoradas y/o esconden grandes verdades, que pasan a ser “propiedad” de esas personas que piensan, sienten y realizan diariamente lo opuesto a lo que estampan alegremente en sus muros.

Claro, lo único que importa hoy es verse bien, sonar bien y ser agradables a los ojos de los demás así que, esta se ha convertido en la nueva modalidad del género humano para ocultar su verdadero ser.  Pero, basta con dar tan solo una raspadita (superficial nomás) a la epidermis de sus vidas para ver que lo que escriben con la mano lo borran con el codo, por eso siempre digo que hay frases geniales que, en determinadas bocas, suenan huecas, vacías y hasta hipócritas…

Es como la historia del perro que acostumbraba a morder sin razón, entonces su amo le puso una campanilla para advertirles a las demás personas de su presencia cercana. Y el can, sonando la campanilla orgullosamente, se fue a la plaza pública a presumir su nuevo atavío.

Pero una sabia perra, ya avanzada en años le dijo: “¿De qué presumes tanto, amigo? No llevas esa campanilla por tus grandes virtudes, sino para anunciar tu maldad oculta, más bien deberías avergonzarte y esconderte, que presumirla con ignorancia”…

Y es una gran verdad ya que aquellas personas que se jactan de lo que no tienen, tan solo delatan, resaltan y amplifican su vacio y sus carencias. No en vano hay un dicho popular que dice: “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces”…

Ser auténtico, una rareza hoy, es acompasar nuestras palabras con lo que siente el corazón y que ambos concuerden fielmente con lo que hacemos. Recuerda siempre que la palabra bien empleada puede ser una caricia al alma pero, mal usada, es un látigo que golpea con crueldad por lo que, palabras positivas en bocas y almas negativas tan solo suenan como frases perversas…

 

 

 

 

 

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