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Gotitas de amor…

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Tab Machado
Tab Machado

¿Por qué el amor verdadero es esquivo y muy pocas personas lo encuentran? Porque una cosa es el amor y otra muy distinta el enamoramiento… Las personas se enamoran con mucha facilidad, porque en esa etapa de la relación de pareja los seres humanos se fijan, casi que exclusivamente, en el aspecto físico del otro sin ahondar demasiado en su cualidades espirituales, su personalidad y sus costumbres. Es más, como enamorarse es un estado emocional que sentimos cuando nos encontramos fuertemente atraídos por otra persona, tendemos a

idealizarlo y le atribuimos toda una serie de cualidades que, en la mayoría de los casos, magnificamos. Sobre todo porque en la etapa de enamoramiento ambos en la pareja se preocupan por agradar al otro, minimizando al máximo los defectos que uno tiene y evitando cualquier situación que pueda ser incómoda en la relación que nace. Las personas creen, equivocadamente, que el amor golpea a sus puertas cuando otra persona le produce un aceleramiento incomprensible del corazón y “mariposas en el estómago”, por lo que cree que ese es el amor definitivo, único e irrepetible que va a durar para toda la vida. Sin embargo eso no es un pasaporte a la felicidad definitiva, sino tan sólo el prólogo de un proceso que puede o no acabar en verdadero amor y que dependerá en gran medida del conocimiento y el trato que vayan teniendo quienes integran la pareja, sus gustos, preferencias, objetivos y compatibilidad de caracteres.

Si todo eso es superado, queda aun el gran reto que tiene por delante toda relación, el desafío final, la prueba más difícil de sobrepasar: la convivencia y la rutina… Cuando uno inicia una relación todo es novedad, sorpresa, emoción, deslumbramiento, pero todo eso pasa con el correr del tiempo y, al profundizar la relación, dejando atrás el enamoramiento, la convivencia y la rutina hacen aflorar la verdadera personalidad de quienes componen la pareja y, si no hay compatibilidad en las preferencias, gustos, objetivos o intereses, la pareja está condenada definitivamente al fracaso o, peor aún, a la insatisfacción personal permanente.

Para que esto no ocurra y se pueda siempre mantener la ilusión y el entusiasmo, es preciso cuidar al grado máximo la vida en común. ¿Cómo? A través de los pequeños detalles y de la comunicación, intentando cada día un acercamiento mayor, demostrándole a su pareja que la quiere y haciendo que se sienta feliz a su lado.

Una historia muy gráfica cuenta que una vez se desató un gran incendio en un bosque y las llamas alcanzaban gran altura. Un pequeño picaflor fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, agitándolas con la intención de apagar el fuego. Incesantemente iba y venía con sus alas cargadas de agua. Los otros animales observaban sorprendidos la actitud de la pequeña ave y le preguntaron: “Oye, ¿por qué estás haciendo eso? ¿Cómo es posible? ¿Cómo crees que con esas gotitas de agua puedes apagar un incendio de tales dimensiones? ¡Jamás lo podrás lograr!”…  El picaflor entonces respondió: “el bosque me ha dado todo, tengo un inmenso amor por él. Yo nací aquí, el bosque me ha dado todo lo que soy y tengo… él es mi origen y mi hogar, por eso y aunque no lo pueda apagar, si es necesario voy a dejar mi vida lanzando gotitas de agua, llenas de amor”. Los otros animales entendieron el mensaje del picaflor y entre todos le ayudaron a apagar el incendio…

Nunca subestimes los pequeños detalles, ni los dejes de lado, porque cada uno de ellos son vitales para conservar y sostener el amor, volviéndolo eterno…

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