Hace 185 años Chicago se convertía en ciudad

La ciudad de Chicago cumple 185 años de su incorporación como ciudad teniendo, en aquel entonces, 350 residentes.

El 12 de agosto de 1833 la ciudad de Chicago fue incorporada como ciudad gracias a una legislatura de 1831, constituyéndose desde esa fecha en una ciudad pujante y acogedora para sus residentes y visitantes. Hoy Chicago, conocida como “la ciudad de los vientos”, es una de las urbes con mayor número de población en Estados Unidos y es también una de las ciudades más grande del país dentro de su porción continental. La ciudad forma parte de Chicagoland, una conurbación integrada, además, por los condados periféricos.

Si nos remontamos a sus inicios podemos decir que, según los relatos de los exploradores españoles del siglo XVII, los indios de Illinois (Potawatomis) fueron los primeros en reclamar un territorio que llamaron “Chicaugou”, que significa poderoso, fuerte o grande y que fue utilizado por muchos jefes de tribu para significar que eran “grandes” jefes. En 1795 el área fue cedida por los Nativos Americanos a EEUU mediante el Tratado de Greenville para su uso militar.

Los primeros exploradores europeos en poner pie en el lugar destinado a convertirse en Chicago fueron Louis Joliet y el Padre Jacques Marquette. Los dos exploradores fueron comisionados por el Gobierno francés en 1673. El padre Marquette regresó a la zona sólo, un año después, para establecer una misión india.

El primer colonizador europeo de Chicago, Jean Baptiste Point DuSable, llegó a la zona hacia 1780. Se casó con una india potawatomi llamada Kittihawa y tuvo dos hijos, Jean y Susanne.

Chicago se convierte en ciudad

En 1779 DuSable partió de Peoria y exploró el norte hasta una zona llamada por los nativos como Eschikagou. DuSable, reconociendo su potencial, decidió instalarse allí y construyó la primera vivienda permanente a las orillas del río.

Estableció entonces un puesto comercial que se convirtió en el principal punto de suministro para comerciantes y tramperos que iban al Oeste. En 1796 nació una nieta convirtiéndose en el primer niño nacido en la recién creada Chicago.

Aunque Chicago sufrió una serie de problemas, incluyendo la masacre de Fort Dearborn por una tribu de indios hostiles y la Guerra de 1812 entre Estados Unidos y Gran Bretaña, logró mantener sus posesiones territoriales y expandir sus límites.

Con el desarrollo del ferrocarril y el canal Illinois/Michigan, Chicago se hizo líder en las industrias ganadera, de virutas de madera, de leña y de trigo. En 1833 Chicago, al contar con 350 habitantes se incorpora como ciudad y pasa a ser una región de crecimiento sostenido y de buenas posibilidades para sus residentes. A partir de allí se corrió la voz de que la ciudad estaba llena de oportunidades y, para mediados de la década de 1850, sus calles albergaban hasta 100,000 inmigrantes que llegaban anualmente buscando tierra y trabajo.

Una arquitectura sin igual…

Años mas tarde Chicago se convertía en una pujante ciudad comercial e industrial cuyos comerciantes prosperaban y hacían fuerte su economía.

El 10 de octubre de 1871, la ciudad sufrió uno de sus momentos más dramáticos, cuando se desató un incendio de enormes proporciones que destruyó la mayoría de su zona central. Comenzó en el distrito maderero de la zona oeste de la ciudad. El fuego consumió casi 6,5 Km. de la ciudad, cobró alrededor de 250 vidas y dejó a unos 100,000 residentes sin hogar. Más de 17,000 edificios fueron destruidos y las propiedades dañadas se estimaron en 200 millones de dólares.

Sin embargo, el espíritu indómito de sus residentes y su fortaleza espiritual hicieron el milagro de resurgir la ciudad y catapultarla a un futuro insospechado. Arquitectos de fama internacional llegaron al área para su reconstrucción y el pasado fue quedando atrás, mientras resurgía una ciudad mucho más grande y más cosmopolita.

Hoy día, Chicago, es una ciudad dinámica, acogedora y culturalmente diversa. Su arquitectura es alabada en todo el mundo, considerándose una de las ciudades más bellas a este nivel y tomándose como punto de referencia de los profesionales de todo el orbe. Además es un centro internacional para los negocios y una próspera comunidad de negocios, hoteles, restaurantes y lugares de compras, que lo hacen un punto obligado del turismo mundial. Recordar sus 185 años de proficua historia, nos permite situarnos en la realidad de su contexto histórico y reconocer el esfuerzo y la visión de aquellos pioneros que tuvieron la visión de ver, en estas tierras, un lugar de futuro. El conocer su historia nos hace apreciar de forma diferente el entorno y al transitar sus calles y avenidas podemos valorar el vivir en uno de los puntos de referencia del mundo moderno.

 

 

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