Historias de Ángeles…

Historias de Ángeles…

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Los Ángeles de Harlow. El profesor de la Universidad de Massachusetts, S. Ralph Harlow, aseguraba que durante una caminata con su esposa en un bosque cercano a su casa vio a un grupo de algo que él llamó espíritus angelicales. El profesor Harlow relató que cuando entró en el bosque escuchó voces y le dijo a su esposa que estaban acompañados. Siguieron caminando mientras escuchaban los susurros. De un momento a otro los murmullos se hicieron más fuertes. Al tratar de identificar de donde venía el sonido miraron hacia arriba y vieron 6 jóvenes. “A unos tres metros encima de nosotros y ligeramente a nuestra izquierda, había un grupo flotante de espíritus, de ángeles, de gloriosas y hermosas criaturas que resplandecían con una belleza espiritual” señaló Harlow­. “Nos detuvimos y miramos mientras pasaban por encima de nosotros”, añadió.

“Eran seis hermosas jóvenes, llevando holgadas vestiduras blancas y sumidas en afanosa conversación. Si se dieron cuenta de nuestra existencia, no lo demostraron. Veíamos con perfecta claridad sus caras y una mujer, un poco mayor que las demás, era especialmente hermosa. Sus cabellos negros estaban recogidos y, aunque no estoy seguro, parecían sujetos detrás de su cabeza. Estaba hablando seriamente a un espíritu más joven que nos daba la espalda y que parecía mirar a la cara de la mujer que hablaba”, prosiguió relatando el profesor.

Ni el doctor Harlow ni su esposa pudieron descifrar lo que hablaban aquellos seres. El doctor Harlow de inmediato le pidió a su esposa que le dijera detalladamente lo que había visto y lo que ella describió fue exactamente lo que él vio, lo que dio más credibilidad al raro avistamiento…

Los ángeles de Mons. Una de las narraciones sobre ángeles más famosa y multitudinaria de la historia, por el número de testigos y el eco que de ella se hizo, sucedió durante la Primera Guerra Mundial, el 26 de Agosto de 1914 en la región francesa de Mons. 

El ejército británico al mando del general John French, había desembarcado en Francia para luchar en la región de las Ardenas contra el ejército del imperio alemán, bastante más numeroso. El 23 de Agosto French tuvo que retirarse tras una violenta batalla con la intención de reagruparse y atacar de manera contundente a los alemanes. Sin embargo esa misma noche sus superiores le ordenan replegarse hacia el sur, dejando al descubierto el flanco de su ejército y expuesto a un ataque seguro que causaría multitud de bajas.

Los soldados acatan la orden con resignación sabiendo el peligro que supone esa orden y avanzan en medio del bosque perseguidos de cerca por un batallón alemán, cuando una espesa niebla les rodea de repente impidiéndoles ver la salida. El desánimo comenzó a apoderarse de los soldados sabiendo que si no lograban salir de allí en unas horas se verían rodeados por el enemigo.

Súbitamente y según los testimonios de varios soldados, apareció un haz de luz brillante de la que surgió una figura con dos alas largas y blancas, que hizo un gesto para que lo siguieran.

Temerosos los soldados se levantaron y comenzaron a seguir a la figura por una zona que unos minutos antes había sido explorada y donde no habían encontrado ningún camino, es más, el amplio camino que ahora se hallaba antes ellos no figuraba en ninguno de sus mapas. Pero los alemanes lograron alcanzarles antes de que abandonaran el bosque y cuando los británicos se daban por muertos, los soldados relataron que de la nada, al igual que la misteriosa figura que los había guiado, surgió un extraño ejército cuyos pies no pisaban la tierra, que se interpuso entre ambos bandos haciendo que los caballos germanos salieran huyendo y que el ejército alemán se retirara ante la fantasmal presencia.

A pesar de prometer mantener silencio sobre los hechos, la curiosidad de la población de querer saber cómo habían regresado de una muerte segura por parte del enemigo, hizo que poco a poco los hechos  comenzaran a ser conocidos por la población y el rumor se extendió rápidamente. Unos decían que quien les había salvado eran los espíritus de los arqueros de otra famosa batalla que se celebró en ese bosque de Angincourt en 1415 pero, para la mayoría no había duda, aquellos seres eran Ángeles, de ahí que a esta leyenda se le conozca como “Los Ángeles de Mons”.

 

 

 

 

 

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