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La cigarra y la hormiga

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Tab Machado

Uno de los problemas más grandes que afrontan los padres de hoy es hacer que los niños y los adolescentes comprendan la importancia que representa estudiar y tratar de ir superando etapas, para convertirse, en el futuro, en hombres y mujeres de provecho para sus familias y para la sociedad que los acoge.

A tan pocos días de iniciar un nuevo ciclo escolar y estando frente a un mundo tan competitivo, donde la capacitación es fundamental para poder acceder a puestos de trabajo más relevantes, la adolescencia y la juventud han pasado a ser

etapas de la vida de tremenda importancia en el ser humano, porque es allí donde se gesta y se formaliza todo el futuro de una persona.

Ya no es como antes, ahora el adolescente tiene que tener estampado indeleblemente en su conciencia, que su meta principal es superarse día a día en los estudios, para poder tener una realidad económica mas desahogada en su vida adulta. Este mundo no admite errores y no continuar con los estudios o no realizarlos a conciencia puede ser el atajo mas corto hacia un fracaso personal en el futuro.

Lo difícil es hacerle ver a los estudiantes con claridad que los tiempos han cambiado y que ya nada es como hace unos años atrás, cuando el tener habilidad en un oficio le aseguraba la tranquilidad laboral. Hoy exigen en todos lados, aparte de esa habilidad, títulos que certifiquen su destreza.

Creo que la mejor forma de hacer ver a los estudiantes la importancia de persistir y culminar sus estudios es una vieja fábula con un poderoso mensaje que, de por sí sola, demuestra la importancia de hacer acopio de conocimientos en la adolescencia y juventud para una tranquilidad en la vida adulta, la historia es la de la cigarra y la hormiga.

En forma resumida y para los que no conocen la alegoría les cuento que la misma dice que, en el periodo estival, la cigarra se dedicaba a divertirse y tocar su música mientras la hormiga cargaba y cargaba comida para su hormiguero. La cigarra se burlaba de la hormiga porque lo único que esta hacia era trabajar en vez de divertirse. Pero una vez que culminó el verano y llegaron los primeros fríos, la hormiga se quedó en su hormiguero con todo el alimento recogido en el verano y la cigarra, que no estaba preparada para enfrentar el crudo invierno, no pudo encontrar un lugar para refugiarse del frío y le fue a pedir a la hormiga, que la cobijara en su hormiguero.

La fábula termina con la cigarra aprendiendo la lección y comprometiéndose a que el próximo verano ella también iba a preocuparse por lograr una reserva de su propio alimento y de proveerse un lugar para pernoctar en el invierno, evitando tener que sufrir como lo hacia en aquel momento.

El mensaje es poderoso y exime de mayores comentarios, solo debemos decir que esperamos que los jóvenes y adolescentes de nuestra comunidad latina, que no están convencidos de estudiar, tomen buena nota de esta fábula y que pasen a representar el personaje de la hormiga, haciendo acopio de estudio y de sabiduría, para mejorar y optimizar su futuro personal y para solidificar y renovar definitivamente, la imagen de la comunidad ante los ojos del mundo… de ustedes depende…nosotros esperamos confiados de que así sea.

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