Home Editoriales La espera que cambió mi vida…
0

La espera que cambió mi vida…

0
0
Jacqueline Camacho-Ruiz

Era una fría tarde de invierno cuando recibí una llamada de mi hermano mayor.  Había apenas pasado la Navidad y se respiraba la felicidad en el aire…lo que yo no sabía es que la noticia que me daría cambiaría mi perspectiva de la vida.   Una noticia que me pondría en expectativa por

semanas; se trataba de mi mamá, que vive en México sola desde hace varios años.  Le habían detectado anomalías en el hígado y eran requeridos varios estudios para concretar al diagnóstico.

La noticia me cayó como balde de agua fría porque 1) no me la esperaba y 2) por lo que significa que mi madre esté enferma y tan lejos de nosotros.   Los resultados de los estudios no daban noticias alentadoras y todo indicaba que mi mamá tenía cáncer de hígado.

95% o más de los casos de cáncer de hígado son difíciles de curar ya que normalmente provienen de otro órgano-así que una vez que se manifiestan ahí, ya es demasiado tarde.   El pronóstico de vida es limitado dependiendo de la severidad.

La angustia, desesperación, y reflexión que seguirían me podrían a prueba a mí y a mi familia…

Nosotros somos una familia pequeña pero unida.  Está conformada por mis 2 hermanos (7 y 10 años mayores que yo) y yo- la única mujer y la más chica. Toda mi vida he estado a lado de mi mamá, hasta hace unos tres años aproximadamente cuando ella se regresó a vivir a México.

Soy madre de dos pequeños y ahora sé lo importante que los hijos son para una madre-nosotros no somos la excepción para la mía.

La penumbra de lo desconocido, del que será…de tomar decisiones, de ser objetivo en medio de algo tan emocional estaba a flor de piel.

¿Y qué si es cáncer? ¿Qué si es terminal?  No es porque queríamos ser negativos, al contrario se nos partía el corazón de tan sólo pensar que podíamos perder a nuestra querida madre.  Éstas conversaciones difíciles, las tuvimos….ya que teníamos que mantener la objetividad también.

Tantas noches  de pensar y pensar con lágrimas en los ojos, de conversaciones con mi familia, de agradecimiento por estar vivo y vivir cada día al máximo.

Mi mamá es joven (sólo 56 años), llena de vida y energía, tiene un talento increíble para cantar, cocinar y escribir poesía.   Nunca antes le había dicho tantas veces lo mucho que la quiero y lo que significa en mi vida como estas últimas semanas.   Esta prueba nos unió mas que nunca…pero ¿qué paso?…

…Los resultados llegaron…y por ahora son alentadores ya que no mostraron señas de cáncer.  Estudios más a fondo continuarán para descubrir el diagnóstico, pero por ahora se respira un aire fresco de lleno de esperanza en mi familia- de alegría y de posibilidades.  Ahora con una nueva fuerza de unión y positivismo a seguir adelante a luchar…porque mientras haya vida, hay esperanza.

¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu madre o padre “te quiero?”

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *