Home Tema Central La Historia de la Navidad y Santa Claus
0

La Historia de la Navidad y Santa Claus

0
0
¡Júbilo y alegría desbordante!
¡Júbilo y alegría desbordante!

La rica historia de la navidad y su significado son base de una rica tradición que le recuerda a los seres humanos que la solidaridad y el amor al prójimo son el hilo primordial que nos une en la vida.

La Navidad es una de las fiestas más importantes del Cristianismo, junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el

nacimiento de Jesucristo en Belén. Esta fiesta se celebra el 25 de diciembre por la mayoría de los creyentes y el 7 de enero en Iglesias Ortodoxas, ya que no aceptaron el calendario juliano, que reformó el Papa Gregorio XIII.

Aunque para algunos historiadores la celebración de la Navidad histórica debería situarse en primavera (entre abril y mayo) siguiendo el relato de Lucas 2:8, que indica que la noche del nacimiento de Jesús los pastores cuidaban los rebaños al aire libre, lo cual es poco probable que este acontecimiento hubiera ocurrido en el invierno, las Iglesias cristianas mantienen el 25 de diciembre como fecha convencional, puesto que en la primavera la Iglesia celebra la Pascua.

La evidencia más temprana de la preocupación por la fecha de la Navidad se encuentra en Alejandría, cerca del año 200 de nuestra era, cuando Clemente de Alejandría indica que ciertos teólogos egipcios asignan no sólo el año sino también el día real del nacimiento de Cristo como 25 Pachon (20 de mayo) en el vigésimo octavo año de Augusto. En el 221, en la obra ‘Chronographiai’, Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como la fecha del nacimiento de Jesús.

El papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado el 25 de diciembre, lo cual fue decretado por el Papa Liberio en 354. La primera mención de un banquete de Navidad en tal fecha es en Constantinopla y data del 379, bajo Gregorio Nacianceno. La fiesta fue introducida en Antioquía hacia el 380.

En Antioquía, probablemente en 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre, aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.

En el Imperio Romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertir al cristianismo sin abandonar sus festividades, el Papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha.

Algunos eruditos mantienen que el 25 de diciembre fue adoptado solamente en el siglo cuarto como día de fiesta cristiano por el emperador romano Constantino, convertido al cristianismo, para animar un festival religioso común para los cristianos y los paganos.

La lectura de expedientes históricos indica sin embargo que la primera mención de tal banquete en Constantinopla no sucedió sino hasta el 379, bajo San Gregorio Nacianceno. En Roma, puede ser confirmado solamente cuando se menciona un documento aproximadamente del año 350, pero sin ninguna mención de la sanción por el emperador Constantino.

Los primeros cristianos celebraban principalmente la Epifanía, cuando los Reyes Magos visitaron al Niño Jesús. Para las Iglesias Orientales la Epifanía es más importante que la Natividad, ya que es ese día cuando se da a conocer a Jesús al mundo, en la persona de los extranjeros.

La historia de Santa Claus

¡Júbilo y alegría desbordante!
¡Júbilo y alegría desbordante!

San Nicolás de Bari nació en el año 310 después de Cristo, en un tiempo de persecución, donde la enseñanza de la doctrina de Jesús suponía estar en Contra del Imperio Romano. Por lo alejado de la época es difícil saber con exactitud su nacionalidad, países como Rusia, Turquía y en general medio Oriente se atribuyen este privilegio.

Los padres de Nicolás, que eran gente adinerada, habían inculcado en su hijo el espíritu de generosidad entre otras virtudes, de modo que en una ocasión cambió a su caballo por un esclavo en una subasta para regalarle su libertad, lo que provocaba la burla entre los paganos y falta de respeto entre los Cristianos.

Todas las caridades las hacía en nombre de Jesús y con su ejemplo muchos se convertían al Cristianismo. Siendo aún muy joven murieron sus padres y comenzó a dar a manos llenas entre los más necesitados. Al llamarle la atención su administrador, San Nicolás respondió que sí sólo había llegado a dar la tercera parte de su herencia se preocuparía por dar más.

Se cuenta que en una ocasión supo de tres jovencitas que pretendían casarse pero su padre no podía pagar la dote correspondiente. Al saberlo Nicolás (pretendiendo realizar la caridad sin ser visto), dejó caer por la chimenea unas monedas de oro que coincidentemente cayeron en unas medias de lana que las jóvenes habían dejado secando. Por esta causa es conocido como el patrono de las parejas que desean tener un buen matrimonio y como protector de las familias en problemas económicos.

En esos tiempos era emperador Diocleciano, quien ordena a Cesar Valerio acabar con los cristianos. Es en esta época que San Nicolás es nombrado Obispo de Myra, Turquía (de ahí el color rojo de su vestimenta).

A pesar de vivir la feroz persecución Nicolás no perdía su sentido del humor y su alegría, especialmente al platicar con los niños acerca del Nacimiento de Jesús en quién ponía toda su Esperanza. En una de las persecuciones fue aprehendido y encarcelado por casi 30 años, aún desde la cárcel se sacrificó y oró por su Iglesia, a pesar que los soldados romanos se burlaban de él diciéndole que ya se había acabado la fe en Cristo.

Al convertirse al cristianismo el emperador de Roma, Constantino, el Obispo Nicolás fue liberado cuando ya era anciano, con el pelo largo y la barba blanca. Convencido que era el único creyente que quedaba, regresó a su ciudad dispuesto a empezar otra vez la Iglesia de Cristo.

Su sorpresa fue grande cuando al llegar al lugar observó la Catedral que había sido reconstruida y en ella los cristianos entonaban el cántico ‘Adestae Fidelis’ ya que estaban celebrando la fiesta de Navidad (por eso la relación de Navidad con la llegada de San Nicolás).

Se dice que asistió al Concilio de Nicea (325 DC), también que sofocó un motín en Taifalea, Frigia. Y que sostuvo con su dinero y con su fe a su pueblo y a ciudades como Patara y Lycia de Kalamaky que vivían hambrunas.

A pesar de ser anciano, seguía viajando, evangelizando y entregando juguetes a los niños para recordar a todos que en Navidad recibimos el mejor de los regalos a través de Cristo, la esperanza de la salvación Eterna.

Sus restos descansan en la Basílica de San Nicolás, en Bari Italia, desde el siglo XI (1087) y a falta de precisión de su fecha de paso a la vida eterna es venerado el 6 de Diciembre.

Por ser uno de los primeros santos de la Iglesia su nombre se ha modificado con los siglos del vocablo Sajón Saint Nickleaus, a santa Claus. Esta es la verdadera historia de San Nicolás, Santa Claus, Papa Noé, Viejito Pasquero o como le digan en su país…

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *