Home Locales La Pascua: momento de reflexión…
La Pascua: momento de reflexión…
0

La Pascua: momento de reflexión…

0
0

La Pascua es la más tradicional e importante fiesta del cristianismo. De acuerdo con la concepción cristiana, durante la Semana Santa se evoca la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

El verdadero origen de la Pascua se remonta al año 1,513 antes de Cristo, cuando el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto, hacia la Tierra Prometida. Se celebraba cada año, como recordatorio de la liberación del pueblo hebreo.

La fiesta de la Pascua es la primera de las tres grandes solemnidades de Jehová, las cuáles se proclamaban como santas convocaciones. En esta fiesta se ofrecían a Dios las primicias del ganado y el pan sin levadura hecho con las primeras espigas de la cosecha, pero su gran importancia radica no sólo en su carácter agrícola, sino en que esta solemnidad conmemoraba la milagrosa liberación de la esclavitud del pueblo de Israel y su salida de Egipto.

La fiesta de la Pascua se celebraba por mandato divino el día 14 de Nisán, primer mes del calendario hebreo y se prolongaba hasta el día 21, en los cuáles se debería comer el pan sin levadura.

La institución de la fiesta de Pascua se relaciona con la última de las diez plagas que Dios envió a Egipto como manifestación de su poder para liberar a su pueblo. Por eso los israelitas recibieron instrucciones de tomar un cordero sin defecto en el día 10 del primer mes, un cordero por familia, el cual debería inmolarse (sacrificarse) el día 14 del mismo mes entre las dos tardes, utilizando la sangre para señalar los dos postes y el dintel de las casas. Esa misma noche, en el vínculo familiar, se debía comer asado al fuego con panes sin levadura y hierbas amargas, no debiendo quebrantar ninguno de sus huesos.

Cuando Jehová envió la décima plaga, el Ángel del Señor penetró por toda la tierra de Egipto hiriendo al primogénito de cada casa, desde el hijo del faraón hasta el primogénito de los animales, excluyendo los lugares hebreos, donde encontró la señal de sangre de la Pascua. Y es por lo que su nombre Pascua (en hebreo Pesaj) significa “salto” o “brinco”. Después de esto, faraón permitió la salida del pueblo de Israel de la tierra de Egipto.

El nuevo pacto

Por su parte, para los cristianos, la Pascua es la conmemoración anual del misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.

Para celebrar el aniversario de estos acontecimientos salvadores, cada año en la fecha apropiada para la iglesia (el domingo después de la primera luna llena de primavera), los cristianos conmemoran la Resurrección de Cristo (la Pascua).

Esta conmemoración se prepara con los cuarenta días de cuaresma y se celebra resiguiendo los pasos de Jesús hacia el Calvario. Comienza el domingo de Ramos haciendo memoria de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El Jueves Santo se recuerda la última cena de Jesús con los apóstoles donde se instituyó el sacramento de la Eucaristía y el viernes se conmemora la pasión y muerte del Señor en la Cruz.

Finalmente, el Sábado Santo, es la Vigilia Pascual, que abre las grandes celebraciones del Santo día de Pascua, que se alargan durante 50 días hasta Pentecostés, la fiesta de la llegada del Espíritu Santo.

Finalmente se celebra la Eucaristía Pascual, Eucaristía que se repite cada domingo y, sobre todo, los domingos de Pascua para revivir la Resurrección de Cristo. Centro de la fe cristiana.

Repercusiones históricas de Jesús de Nazaret

Es abismal la diferencia entre la repercusión histórica que la predicación de Jesús alcanzó durante su vida y su influencia posterior en la historia universal. El movimiento religioso iniciado por Jesús, escindido del judaísmo, terminó convirtiéndose en una nueva religión, el cristianismo, que fue ganando adeptos por todo el ámbito del Mediterráneo durante los primeros siglos de nuestra era. A pesar de ser duramente criticada e incluso perseguida, durante el siglo IV la religión cristiana llegó a ser la religión principal (oficialmente la única a partir del Edicto de Tesalónica) del Imperio Romano. La Iglesia cristiana alcanzó un enorme poder y mantuvo su estructura fuertemente jerarquizada después de las invasiones bárbaras que marcaron el final del Imperio Romano de Occidente. En Oriente, continuó siendo la religión oficial del Imperio Bizantino hasta el final de este estado, a mediados del siglo XV.

El cristianismo se incorporó a la herencia cultural de Europa hasta el punto de ser considerado por muchos, en la actualidad, como uno de sus principales rasgos de identidad. Con la expansión de la cultura europea que comenzó en el siglo XV, esta religión se difundió por otros muchos lugares del mundo, especialmente por América, donde es hoy también la religión más importante. En la actualidad, la religión cristiana, en sus diferentes denominaciones, es la que cuenta con mayor número de seguidores en todo el mundo.

La historia de la Iglesia cristiana, tanto en Oriente como en Occidente, ha sido en gran medida la de la lucha entre diferentes concepciones del cristianismo, que desembocaron en varios cismas, con la consiguiente aparición de nuevas iglesias, por lo que en la actualidad no existe una sola, sino muy variadas confesiones cristianas. Todas estas variantes del cristianismo comparten, sin embargo, una visión de Jesús de Nazaret relativamente unitaria en lo esencial.

El cristianismo y especialmente la figura de Jesús de Nazaret, ha ejercido hasta la actualidad una enorme influencia en todos los aspectos de la cultura de Europa y de América y es la figura emblemática por excelencia de la gran mayoría de las personas de ambos continentes.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *