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La razón de la sinrazón

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Tab Machado

El ser humano ha ido degradando tanto sus valores morales y espirituales por culpa de la insatisfacción personal que se ha vuelto intolerante con sus congéneres, llegando ya al colmo de que buena parte de la sociedad no tolera que la otra parte no piense como ellos y viceversa.

El libre albedrio parece que ha dejado de existir (o algunos lo quieren coartar) y la cordura también, por lo que la humanidad se va acostumbrando cada vez más a la premisa de que: ‘si no estás conmigo, estas contra mi’… y es por eso, justamente, que ha crecido el fanatismo y la intransigencia, por lo que cada vez caminamos mas al borde del peligroso abismo de un individualismo feroz en el que, si caemos, triunfará definitivamente el odio y la razón de la sinrazón.

La intolerancia racial, social, religiosa y/o política ha crecido tanto, pero tanto, que se ha vuelto moneda común en nuestra sociedad humana tratar de perjudicar (de la manera que sea posible) a aquel semejante que no es capaz de alinearse o encajar dentro de los términos o pensamientos de de quien así lo desea. Se ha perdido la tolerancia y el respeto y se ha dejado de valorar que justamente la pluralidad es lo que lleva a crecer a la humanidad.

El ser humano, en busca de alcanzar su logro personal, busca cada día mas arrollar, comprimir y destruir el derecho de sus congéneres a pensar y actuar libremente, aun en el error y elegir lo que su conciencia le dicte.

Llegado a este punto es difícil pensar y creer que el hombre haya deseado, a partir de algún momento de su historia, vivir en sociedad, ser gregario para poder compartir sus ideales, sus pensamientos, sus costumbres y sus problemas…

La cruda realidad muestra que el ser humano persigue, como única premisa, su individualidad sobre el bien común, prefiere exacerbar su ego en vez de practicar la sana costumbre de preocuparse por conocer, entender y concordar con los demás y elige vivir en medio de un grupo de miles de individuos semejantes a él, pero solo para alcanzar y presumir sus fines y, si alguien no piensa como él o no es afín a sus intereses, lo primero que trata de hacer es desplazarlo, desacreditarlo, someterlo y/o erradicarlo. Ese es el profundo contrasentido del tiempo en que vivimos, en donde cada día prima mas la razón de la sinrazón  y el ser humano se encarga de ponerlo de manifiesto hasta en las cosas más insignificantes de su vida diaria.

Hace muchísimos años leí una frase que la considero, hasta el día de hoy, una verdad absoluta: “Inteligencia es saber ganar una discusión, sin ganarse un enemigo”, de ti depende…

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