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La teoría de la discriminación alfabética:  ¿Determina tu nombre y tu apellido el éxito que tendrás en la vida?
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La teoría de la discriminación alfabética: ¿Determina tu nombre y tu apellido el éxito que tendrás en la vida?

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Si no has logrado triunfar aun en la vida ya no le eches más la culpa a la falta de oportunidades, más bien empieza a quejarte del nombre que te ha tocado en suerte…

La teoría de la discriminación alfabética dice que el nombre que eligieron tus padres para ti condiciona tu presente, futuro y algunas de las elecciones que realizas y hasta imprime una huella en lo que te depara la vida: desde qué trabajo eliges hasta cuántos años vives, todo tiene que ver en algún grado con las letras que te nombran.

 Existen además numerosos estudios que demuestran que el nombre ejerce un poderoso efecto a nivel inconsciente en las personas con las que nos relacionamos. Sin embargo, el apellido también es importante y se conoce que muchas parejas comparten la primera letra de su apellido, una cifra tan grande que no se debe simplemente al azar. E incluso es posible, según un estudio, que los apellidos influyan en nuestra decisión de voto. En este sentido, una investigación realizada para la campaña electoral del año 2000 en Estados Unidos develó que las personas cuyo apellido comenzaba con la letra “B” eran más propensas a votar a Bush y aquellas cuyo apellido empezaba con “G” preferían a Gore.

El psicólogo Richard Wiseman considera que los humanos asociamos los nombres de pila a distintos niveles de éxito, suerte y atractivo y asegura que esas percepciones pueden tener consecuencias importantes en la vida real. En un estudio con más de 6000 sujetos, Wiseman comprobó que para los británicos llamarse Elizabeth o James está asociado al éxito. Lucy y Jack son los nombres de los más afortunados, mientras que se asocia que las personas con peor suerte se llaman Helen o John. Ann y George se perciben como nombres de personas poco atractivas y Sophie y Bryan son los más seductores. “Esto tiene implicaciones, porque los empleados con nombres asociados al éxito o al atractivo pueden tener más opciones de ascender”, subraya Wiseman.

Otro estudio, realizado por la Universidad Bloomberg de Pennsylvania y coordinado por John Waggoner sugiere que tu nombre puede influir en tu éxito o fracaso académico. Concretamente, los investigadores estudiaron cómo influía el nombre en las expectativas de profesores y otros adultos sobre los resultados de un estudiante en una escala de 1 (“no muy exitoso”) a 10 (“muy exitoso”). Los nombres asociados a peores resultados fueron Brandon, Justin, Travis y Cody. Por el contrario, Robert, Andrew, Samuel, Katherine y Alexandra eran asociados a alumnos con mejores resultados académicos. Curiosamente estos últimos nombres también se vinculan con un mayor estatus socioeconómico. Además, los investigadores han comprobado que las niñas llamadas Katherine suelen ir a escuelas privadas y los llamados Lauren a universidades públicas.

En el año 2006 un economista estadounidense analizó los apellidos de las personas que habían realizado investigaciones en el área económica de las diferentes universidades del país y descubrió que aquellos cuyo apellido comenzaba con las primeras letras del alfabeto no solo formaban parte de departamentos más prestigiosos sino que estaban más representados en la Sociedad Económica y habían ganado más Premios Nobel. Este investigador postuló que existe una “discriminación alfabética”, que probablemente es el resultado del hábito de colocar los nombres por orden alfabético, lo cual significa que aquellos cuyos apellidos comienzan con las primeras letras del alfabeto, suelen tener prioridad o al menos parten con una ligera ventaja.

De hecho, ¿sabías que 12 de los 20 primeros ministros del Reino Unido tenían apellidos que comenzaban con las primeras cinco letras del abecedario? Sin duda, es un número demasiado alto como para deberse a la simple casualidad.

Los estudios dicen que es mejor nombres y apellidos con “A” que con “Z”

Los estudios dicen que es probable que los apellidos con las primeras letras del alfabeto puedan darle cierta ventaja a quienes lo poseen y también pueden influir las asociaciones arbitrarias que solemos hacer.

Por ejemplo, hemos asociado los “primeros” con los “mejores” y los “últimos” con los “peores”. Esa forma de pensamiento puede hacernos creer que, de alguna manera, las primeras letras del alfabeto son más positivas que las últimas. Obviamente, todo esto ocurre a nivel inconsciente. De hecho, un curioso estudio realizado en la Universidad de California develó que cuando las iniciales de nuestro nombre y apellidos forman una palabra positiva, la esperanza de vida de las personas aumenta en tres años. Para llegar a estas conclusiones se analizaron los certificados de defunción de California en un período de 26 años, una muestra de tamaño considerable. Por tanto, es probable que los símbolos y los significados compartidos tengan más peso en nuestras vidas de lo que estaríamos dispuestos a reconocer o aceptar.

¿Nombre y destino entrelazados?

La  idea de que nuestros nombres están entrelazados con nuestro destino tiene raíces bíblicas: según el libro del Génesis, Abram cambió su nombre por el de Abraham para adaptarse a su rol de “padre de multitudes”, que es el significado de Abraham en idioma hebreo.

Según diversos estudios tu nombre podría influir en diversas actividades que realizas y marcaría tu futuro. He aquí algunas de esas actividades:

Escoger profesión: Según concluyen investigadores de la Universidad Estatal de Wayne, nuestro nombre y apellido pueden influirnos a la hora de elegir qué carrera estudiar o qué oficio elegir. Como ejemplo se menciona que aquellas personas que se llaman Dennis es muy probable que elija la carrera de dentista.

Años de vida: las letras iniciales de nuestro nombre y de nuestros apellidos también produciría efectos en la manera en que nos tratan y, por extensión, en la calidad y longevidad de nuestra vida, según sugiere un polémico estudio llevado a cabo por el profesor de psicología Nicholas Christenfeld, de la Universidad de California.

En 1999, Christenfeld analizó los nombres de personas que fallecieron en California desde 1969 hasta 1995 y elaboró listas positivas y negativas de las iniciales de sus nombres. Por ejemplo, tener iniciales de nombre y apellidos ACE, WIN o VIP fueron incluidas en el grupo de iniciales positivas. RAT, BUM o SAD, en el grupo de iniciales negativas. Tras examinar las iniciales de unas 3.500 personas, descubrió una correlación muy fuerte entre esperanza de vida y connotación de las iniciales de su nombre. Su conclusión fue que nuestras iniciales pueden realmente influir en el tiempo y en la causa de nuestra muerte.

Atracción con los demás: Según demostraron investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), las mujeres resultan más sexys y atractivas cuando su nombre tiene vocales con curvas, como la “a” y la “o”. Y con los hombres sucede lo contrario: se consideran más atractivos cuando sus nombres contienen la “e” o la “i”.

En el experimento, los investigadores colgaron fotos con nombres falsos en una revista online en la que se puntuaba el atractivo de la gente. Un tiempo después, volvieron a poner las mismas imágenes pero con otros nombres. Así comprobaron lo que sospechaban: las calificaciones variaban.

Tener éxito. El psicólogo Richard Wiseman comprobó que para los británicos llamarse Elizabeth o James está asociado al éxito. Lucy y Jack son los nombres de los más afortunados, mientras que se considera que las personas con peor suerte se llaman Helen o John.

Elegir una empresa: Un estudio de la Universidad de Gante (Bélgica) realizado en 2009 reveló que el efecto nombre-letra también hace que las personas tiendan a elegir trabajar en empresas cuya inicial coincide con la primera letra de su nombre o de sus apellidos.

Existen muchas investigaciones más que señalan una relación entre las iniciales, los nombres o apellidos y diversas tendencias pero, por el momento, no hay ningún estudio que avale estos resultados con nombres o apellidos latinos, así que tendrás por el momento que investigar tú, si tu vida o en tu familia o tus amigos se ven afectados por la teoría de la discriminación alfabética…

 

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