Leyendas cortas

Hoy les traemos dos leyendas cortas… La primera de ellas es de las hermanas Smith que fueron asesinadas mientras dormían. Un muchacho llamado John Smith, que era muy aficionado a enviar correos electrónicos de miedo o con relatos terroríficos tratando de asustar a personas, recibió un día de noviembre de 2007 un mensaje que parecía ser de dos jóvenes. Se llamaban a sí mismas “las hermanas Smith” y le dijeron que eran sus hermanas mayores. Esto lo confundió, ya que él era hijo único, por lo que respondió el correo diciendo que no tenía hermanas y que lo dejaran en paz. Al día siguiente recibió, de las mismas hermanas un mensaje escalofriante con algunos archivos adjuntos de fotos. La primera foto era de dos niñas.

Las muchachas dijeron en el mensaje que eran en verdad sus hermanas mayores, que en 1993 habían vivido en su casa y que su habitación había sido anteriormente de ellas. Le contaron todo acerca de como crecieron y sobre su vida y lo feliz que habían sido hasta que una noche, mientras dormían, alguien las había asesinado. El correo venía también con otro archivo que contenía un artículo de periódico que decía: “En 1993, dos hermanas fueron brutalmente asesinadas. Lisa Smith de 19 años y su hermana, Sarah, de 15 fueron atacadas en la noche del 17 de noviembre, alrededor de la 1:30 de la madrugada mientras dormían. En la mañana, sus padres encontraron los cadáveres escondidos en el armario del dormitorio. Habían sido desolladas vivas.

El asesino había desaparecido y no había rastro de él. Habían sido asesinadas de forma anónima. La policía llevó a cabo una investigación pero sin éxito. Los motivos del atentado nunca fueron descubiertos, ni el atacante encontrado. El caso se cerró en octubre del año 2000″. En el resto del mail, las hermanas dijeron que estaban enojadas de que el caso estaba cerrado y la gente se olvidara de ellas al igual que sus padres, que habían decidido empezar de nuevo y tener otro hijo. Las Smith dijeron que, del mismo modo, les disgustaba saber que sus padres nunca habían mencionado sus hijas o su trágico asesinato a John.

El joven envió una respuesta diciendo que no creía lo que estaban diciendo. Que no creía que las Hermanas Smith estuvieran realmente relacionadas con él y que no creía que el artículo del periódico fuese real, culminando su texto con la lacónica frase: “váyanse al infierno”.

Cinco minutos después, llegó otro mail diciendo: “Si no nos crees, mira en el armario del dormitorio”. Ese fue el último mail que se encontró en el computador de John. La policía no pudo rastrear la procedencia de los mensajes que el joven recibía. En el piso del closet, la policía encontró un mensaje casi imperceptible tallado en la madera. Decía: “Lisa y Sarah – 1993” debajo de esas líneas había otro mensaje: “John 2007”…

La ultima leyenda de esta semana se llama “La vieja costurera”. La historia que se volvió leyenda dicen que se originó en la ciudad de Quito, Ecuador, en una antigua casa muy grande donde años antes había muerto una señora mayor que era costurera y se pasaba los días cosiendo en su máquina.

La casa se vendió con parte del mobiliario en el que se incluía la máquina de coser.  En cierta ocasión la nueva dueña de la casa necesitaba remendar unos pantalones y se puso a coser con esa vieja máquina. Cuando hubo terminado se levantó para ir a la cocina y la máquina empezó a funcionar nuevamente, esta vez sola y sin parar.

La mujer subió la máquina a la habitación de invitados y allí quedó. Muchas veces se sentían ruidos en el dormitorio y cuando iban a ver, encontraban la máquina funcionando sin parar.

En cierta ocasión una de las hijas de la familia que estudiaba en otra ciudad fue con su novio a ver a sus padres y el joven tuvo que dormir en la habitación de la máquina. A medianoche el muchacho despertó sobresaltado porque sentía que no podía respirar bien. Abrió los ojos y vio a una señora mayor que trataba de ahogarle con las manos. Como pudo se levantó mientras oía espeluznantes chillidos, se dirigió a la puerta y, aunque el pestillo de la misma estaba ardiendo, logró abrirla. El joven salió disparado hasta el jardín, aterrorizado y no hubo nadie que lo volviera hacer entrar a la casa. Finalmente y ante la sucesión de hechos extraños, la casa fue puesta nuevamente a la venta, con la máquina de coser incluida…

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