Llega el frío y hay que protegerse

Se recomienda salir bien abrigados a la calle y, en lo posible, evitar los cambios bruscos de temperatura.

Estamos entrando en la temporada de frío intenso por lo que hay que cuidarse mucho y, sobre todo se debe de poner mucha atención a niños y personas de la tercera edad, quienes son los más susceptibles de enfermarse durante esta época. Por ello se recomienda salir bien abrigados a la calle y, en lo posible, evitar los cambios bruscos de temperatura.

En términos generales los padres de familia deben cuidar que, en esta temporada, los menores tomen mucha agua y consuman frutas ricas en vitaminas A, C y E. Un asunto que debe tomarse muy en cuenta, es evitar fumar en lugares cerrados y frente a los niños pues está comprobado que como fumadores pasivos, los más afectados del tabaquismo son los menores, de tal manera que son más susceptibles de sufrir enfermedades respiratorias.

En el caso de los ancianos, debe dárseles la atención apropiada cuando se presente alguna gripe o neumonía, pues al menos el 10 por ciento de los fallecimientos de las personas mayores de 60 años tiene que ver con infecciones respiratorias.

Si tiene un familiar o un conocido de la tercera edad que tuviera síntomas de enfermedades respiratorias, mejor no lo dude y llévelo a consultar con un médico para que se tomen las medidas necesarias y prevenir cualquier riesgo.

Hay que abrigarse y estar atento a la temperatura corporal

Si se debe de salir de un lugar con calefacción al frío de la calle hay que estar muy bien abrigado para evitar problemas de hipotermia. Las personas con mayores probabilidades de experimentar hipotermia son los ancianos, niños, personas que sufren de enfermedades crónicas como problemas circulatorios o cardíacos, personas desnutridas, excesivamente cansadas o bajo los efectos del alcohol o las drogas.

La hipotermia ocurre cuando el cuerpo pierde más calor del que puede generar y generalmente es causada por una prolongada exposición al frío. Las causas más comunes son: permanecer al aire libre durante el invierno sin protegerse con la suficiente ropa adecuada. Usar ropas húmedas por mucho tiempo cuando hay viento o hace mucho frío. Hacer esfuerzos agotadores o ingerir alimentos o bebidas en cantidades insuficientes en climas fríos, incluso en temperaturas por encima del punto de congelación.

Los síntomas suelen comenzar lentamente, a medida que la persona desarrolla hipotermia sus habilidades para pensar y moverse a menudo se van perdiendo lentamente. De hecho, es posible que la persona con hipotermia no esté consciente de la necesidad de tratamiento médico de emergencia. Asimismo, una persona con hipotermia tiene la probabilidad igualmente de sufrir congelación. Por eso hay que prestar atención si una persona expuesta al frío por largo rato presenta signos de confusión, somnolencia, debilidad y pérdida de coordinación, piel pálida y fría, disminución del ritmo respiratorio y frecuencia cardiaca, temblor incontrolable (aunque con temperaturas corporales extremadamente bajas el temblor puede cesar).

Si no se recibe tratamiento oportuno, se puede presentar letargo, paro cardíaco, shock y coma. La hipotermia puede ser mortal.

Para salir a la intemperie se debe llevar ropa abrigada, gorra y guantes

Para evitar sufrir de hipotermia se recomienda prestar mucha atención al frío. Si tiene que ir afuera póngase ropa abrigada, una gorra y guantes. Lleve muchas capas de ropa holgada ya que dichas capas almacenarán el calor. Ponga el termostato de su casa entre 68ºF (20ºC) y 70ºF (21ºC). Si hay una pérdida de electricidad que le deje sin calefacción por un tiempo prolongado, quédese con un pariente o un amigo.

Si usted cree que alguien está sufriendo de hipotermia, tome su temperatura. Asegúrense de que se agite el termómetro para que empiece en el punto más bajo. Si la temperatura no aumenta a más de 96ºF (35.5ºC), llame para ayuda de emergencia.

Mientras que espera la ayuda, intente mover a la persona a un lugar cálido y secar el incremento de agua para aumentar su temperatura. Envuelva a la persona en cobijas, toallas y abrigos (lo que esté disponible, incluyendo el uso de su propio cuerpo, con cuidado, al lado de la persona para proporcionar calor). No intente frotar los brazos o piernas de la persona ya que esto puede empeorar el problema, especialmente en una persona mayor ya que la piel es más delicada y fácilmente sufre daño. Si la víctima está alerta y puede tragar con facilidad, debe dársele líquidos dulces y calientes, no alcohólicos, que ayuden con el proceso de calentamiento. No se debe usar calor directo como agua caliente, almohadillas eléctricas ni lámparas de calor para calentar y tampoco se le debe de dar alcohol a la víctima.

Ante una emergencia de salud relacionada con el clima, recuerde de llamar al 911 o al número local de emergencias para pedir ayuda inmediata. Estas emergencias médicas son graves y podrían ser mortales sin tratamiento.

Además de estas enfermedades relacionadas con la temperatura, la combinación de aire frío y esfuerzo excesivo al realizar ciertas actividades, como mover nieve con una pala, puede causar incidentes respiratorios o cardíacos, en particular en personas que padecen afecciones médicas, como alta presión arterial y asma.

Es importante en estos casos tomar descansos frecuentes y estar atento al propio cuerpo, prestando atención a cómo uno se siente, para mantenerse saludable y protegido.

En emergencias relacionadas con el frío, como la hipotermia y la congelación, los expertos en seguridad de la Cruz Roja advierten que no hace falta que la temperatura del aire sea bajo cero para sufrir una emergencia causada por el frío. La velocidad del viento puede crear condiciones peligrosas de frío, incluso cuando la temperatura no es tan baja.

Es mejor prevenir y cuidarse del frío que lamentar luego consecuencias graves o molestas, por eso abríguese y…disfrute del invierno que también tiene sus encantos…

 

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