Lo que nada te cuesta vuélvelo fiesta

Muchos de  nosotros  conocemos dichos o frases comunes que encierran una gran sabiduría y  que las hemos tomado muy a la ligera. En la vida o en el camino de la vida debemos ser mas  observadores para encontrar lo que siempre andamos buscando… aquí algo que no vamos a creer, porque creemos lo que queremos o lo que nos conviene, por ejemplo: el hombre no quiere liberarse del dolor y vive feliz con los problemas que le ocasionan sus propias debilidades, vicios, defectos,  malos hábitos y costumbres… Tenemos que darnos cuenta que no vale la pena creer,  sino saber y conocer la verdad… y sobre todo ser agradecidos con quien nos da la mano…

Bien recuerdo que en el verano del 2007 me estaba gozando en grande bajo la sombra refrescante de un frondoso árbol, cuando dos hombres que adivino eran amigos se contaban sus cuitas… y sorpresa grande para mi ver la presencia de la ingratitud, donde menos podríamos imaginarla…

Pues así pasó, uno le decía al otro: “me llamó mi sobrino diciéndome que se quería venir al norte y buscaba mi apoyo, naturalmente que le dije que sí… se buscó la forma, corrió no mucho tiempo y él apareció aquí en la tierra de las oportunidades y mi sobrino buscaba eso, una oportunidad… Bueno, con gusto lo recibimos en casa y junto a mi compañera comentamos que esta era una oportunidad para hacer una buena obra, entonces me lo llevé al negocio y pronto aprendió, tomaba ordenes y siempre pendiente de que nada faltara…

Naturalmente que se ganó mas mi confianza y su sueldo era muy decoroso, mismo que enviaba  a sus padres para que junto a sus hermanos y hermanas  tuvieran un mejor vivir. “Pero fíjate”, le decía un amigo al otro, “un día preguntó mi sobrino a su familia que si habían guardado algo de  todo lo que él  les mandaba y la respuesta fue: ‘no hombre si apenas nos alcanza, ¡creo que debías mandarnos más!’”,

Esto dijo el amigo a su compañero: “parece que a mi sobrino le afectó y empezó a desviar su camino de progreso refugiándose en el vino y las drogas, esto según él de manera discreta para que no nos diésemos cuenta, pero si lo notamos y nos causó tristeza ver la forma en que el se sentía y mas porque adivinábamos la razón tan decepcionante que lo arrastraba a eso”.

“En casa”, decía el atormentado tío al amigo, “él no pagaba nada y todo lo que había ganado y enviado, la familia lo convirtieron en fiesta… Bien reza el dicho: ‘lo que nada te cuesta vuélvelo fiesta” y lo que es peor y que me tiene molesto y triste es que lo sorprendí robando en el negocio”…

Sin ser adivino puedo asegurar que esta historia usted la ha escuchado o quizá la ha vivido y hay unas peores. Por eso tenemos que mejorar en muchas cosas, así como las plantas, mejorar las semillas para mejorar los frutos y alcanzar un mejor mercado, así como mejorar las especies animales, tales como ganados vacunos, caballares y mas, para obtener por ellos precios más elevados… Así también  debemos y podemos mejorar la especie humana, en lo físico, material social, moral, espiritual, etc.… Para eso tenemos que enseñar con el ejemplo, que generalmente no queremos hacer,  porque sabemos que y como hacerlo pero no lo hacemos por falta de disciplina.

Aquí recordamos la venida del Cristo que las altas esferas rechazaron sus enseñanzas y por eso tuvo que valerse de gente sencilla y humilde para predicar y enseñar.  La sabiduría del retorno y la reencarnación para mejorar al hombre… Cuando al hombre se le enseñe  que la verdadera persona es el alma y no el cuerpo como generalmente cree… cuando se le enseñe que esa alma  equivale a la sabiduría vivida durante venidas a este mundo y que ese conocimiento, conciencia,  tiene el nombre de alma, entonces la misma persona resolverá  muchas incógnitas de su propio  ser.

Tenemos que despertar e ir libertándonos de miles de prejuicios y conceptos necios en que vivimos cada cual sin darnos cuenta que los humanos de hoy, seremos una fuerza y un poder en el futuro o nos convertiremos en seres tenebrosos incapaces de practicar los mandamientos de la  Ley de Dios, ni hacer el bien por amor al bien. Recuerden: ¡tengamos cuidado con lo que pensamos, respiramos o comemos! y si hay un bebé en el camino, desde ahora enséñele a que escuche cosas buenas. ¿La fórmula? el buen ejemplo y punto…

Leave a Comment