Home Tema Central Los beneficios de ser optimista
0

Los beneficios de ser optimista

0
0
Los beneficios de ser Optimista
Los beneficios de ser Optimista

En los tiempos actuales hay más motivos para ser pesimista que optimista, sin embargo vea la mitad del vaso lleno y viva más feliz…

El optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la

psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos. Es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.

La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte, el pesimismo, radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosos e, incluso, a tener mejor estado de salud física. De hecho, uno de los resultados más consistentes en la literatura científica es que aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo y esperanza (ambos tienen que ver con la expectativa de resultados positivos en el futuro y con la creencia en la propia capacidad de alcanzar metas) tienden a salir fortalecidos y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresantes.

El pesimismo genera desanimo, frustración, ansiedad y depresión

El pesimismo constituye una interpretación de la experiencia que falsea la realidad y genera en nosotros diferentes versiones de miseria emocional: ansiedad, frustración, desánimo, desamparo, apatía, desaliento, inseguridad, depresión y diferentes manifestaciones del comportamiento: el abandono de tareas y metas, la inactividad, la inercia, la parálisis, el titubeo, la indecisión, la limitación de nuestra gama de conductas.

Los beneficios de ser Optimista
Los beneficios de ser Optimista

Si el pesimismo afecta las emociones, no es difícil suponer que quienes lo sufren pueden experimentar más enfermedades o debilitamientos físicos y si afecta el comportamiento, tampoco es imposible sospechar que la persona pesimista no desarrollará su potencial, sus habilidades plenas y, por lo tanto, sus sueños y sus metas principales.

Todo lo anterior señala de que no hablamos de un enemigo simple o superficial, sino de algo que representa una amenaza real y peligrosa que puede desviarnos de nuestros más caros anhelos.

Uno de los aspectos más dramáticos del pesimismo es que representa una distorsión de la realidad: la mente codifica porciones de la información caprichosamente seleccionadas y las orienta hacia lo negativo y lo desalentador.

La distorsión pesimista puede presentarse en cada momento. Por lo general, debido a que dedicamos poco tiempo al análisis de nuestra propia conducta, tales distorsiones pasan desapercibidas y no nos damos cuenta de cómo alteramos las señales respondiendo a los prejuicios, temores o costumbres o cualquier otro tipo de aprendizaje, y generando con ellos miles de conflictos innecesarios.

Si bien el pesimismo es un enemigo de cuidado, la buena noticia es que nosotros podemos decidir acabar con él. Las investigaciones al respecto muestran con claridad que tú puedes adoptar el estilo optimista de pensamiento que, sin distorsionar la realidad, te sea de gran beneficio. Todo es cuestión de que dirijas tu mente hacia la búsqueda de elementos positivos de la realidad.

Los beneficios de ser optimista

Si sabes mirar el lado positivo de la vida, no sólo serás más feliz, sino que además, estarás más sano, vivirás más experiencias positivas y estarás menos estresado. Entre los beneficios del optimismo se encuentran los siguientes puntos:

  • Mayores logros. Las personas optimistas funcionan mejor que las pesimistas, obteniendo mayores logros. Cuando se convence a una persona de que ha hecho algo peor de lo que en realidad lo ha hecho, tiene un resultado más pobre cuando vuelve a intentarlo, según muestran las investigaciones.
  • Mejor salud. En un estudio hecho con universitarios, aquellos que eran optimistas a la edad de 25 años, gozaban de mejor salud a edades entre 45 y 60. Otros estudios han asociado el pesimismo con mayores tasas de enfermedades infecciosas, mortalidad más precoz y mala salud.
  • Persistencia. Los optimistas son más persistentes, no se rinden con tanta facilidad como los pesimistas y, por este motivo, tienen más probabilidades de tener éxito
  • Mejor salud emocional. Las personas más optimistas son más capaces de salir adelante en los reveses de la vida, sin deprimirse.
  • Menor nivel de estrés. Los optimistas experimentan menos estrés que los pesimistas. Creen en sí mismos y en sus capacidades y esperan que les sucedan cosas buenas. Ven los eventos negativos como algo que pueden superar y ven los sucesos positivos como prueba de que van a venir más cosas buenas. Al creer en sí mismos, son capaces de asumir más riesgos, trayendo más sucesos positivos a sus vidas.
  • Mayor longevidad. Los optimistas viven más tiempo y sus enfermedades tienen mejor pronóstico.

Como ven el optimismo es importante en la vida para poder desarrollarse y vivir feliz. Ver la mitad del vaso lleno siempre va a ser más importante que ver la mitad vacía… y, como decía HG Wells, “si, a fin de cuentas, su optimismo resultara injustificado, al menos habrá vivido con buen humor”.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *