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Los juegos llegados del viejo mundo

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Los juegos llegados del viejo mundo
Los juegos llegados del viejo mundo

El mundo ha cambiado y la tecnología se ha adueñado de los juegos, dejando en el baúl de los recuerdos pasatiempos tales como el papalote, el balero y las canicas entre otros. En esta nota vamos al rescate de aquellos juegos tradicionales que alegraron a más de una generación…

Los juegos siempre han sido un patrimonio importante de la humanidad y estos ya se jugaban, como hemos visto, en la América Precolombina. En esta edición señalaremos también aquellos juegos que llegaron del “viejo mundo”.

En el antiguo Egipto los faraones tenían juegos con tableros y fichas de oro, marfil y piedras preciosas, también lo practicaban los campesinos en agujeros cavados en la arena con piedras y palitos como fichas. A este juego se le llamaba “Sidcha” o  “Seega” y todavía es muy popular países del norte de África. También en Egipto se jugaba a “Pares y nones”.

En el siglo XV, los niños europeos jugaban con muñecas, soldaditos y armas de juguete. En Nuremberg, Alemania se fabricaban muñecas. François Rabelais menciona 200 juegos en su obra Gargantúa y Pantagruel (1550), como “Pares y nones, Damas, la Gallina ciega, Tres en raya, Escondite, Fraile o trompo”.

En el siglo XVI se utilizaban los baleros y el trompo. William Shakespeare en 1600 menciona 50 juegos en sus obras, como el billar, ajedrez, dados, pelota, salto, trompo, peonza, tablero, etcétera.

Durante el siglo XVII se fabricaban muñecas en Francia y Alemania, destacando la calidad de juguetes alemanes durante el siglo XVIII. Además, en Inglaterra y Alemania se fabricaban juguetes de cuerda y de producción en serie.

En 1810 se difundieron los juegos de mesa en Francia, además de los soldaditos de plomo, de barro y de madera. En 1823 se utilizó el mecanismo parlante en las muñecas y, en 1826, para abrir y cerrar los ojos. En el siglo XIX, las muñecas de cuerda se producían en industrias especializadas. Y se difundieron los dioramas, mirioramas y panoramas con efectos ópticos.

Cuando en 1870, el ejército prusiano invadió Francia, entre un combate y otro, los soldados franceses se entretenían con el juego llamado “Emboscada”, que desde entonces ha ganado gran popularidad en Cuba con un tablero diseñado en esta isla.

Los juegos de azar

En Egipto, Grecia y Roma se usaron dados y huesos para juegos de azar, “Nyut” en Corea y “Patolli” en México. En Italia, en 1440 aparece el “Tarot de Mantegna”, se ignora si el tarot usaba las cartas como juego o adivinación. La tabla de la “Ouija”, más contemporánea, debe su nombre a las palabras “oui” (Sí, en francés) y “ja” (sí, en alemán).  Desde la antigüedad se ha utilizado también  el “águila o sol”, “cara o cruz”, para precisar un camino incierto. Asimismo el “Bukala” era un juego femenino con habas y con signos dentro de un cántaro, cuyas palabras se van recitando al sacarlos.

“Azar” se le llama al dado que se compone de una flor de la suerte. “Astrágalo” era un dado de cuatro caras en forma piramidal, que los egipcios usaron para apuestas y adivinación del futuro individual o de la comunidad. Es un huesecillo, cuyo lado plano vale uno, el cóncavo igual a tres y el convexo vale cuatro.

En Grecia se invocaba a la diosa de la fortuna Tyche, protectora de la cosecha y de la fecundidad, en el siglo V a.C. La gran fortuna, Némesis simbolizaba la temperancia, diosa de la torre o rueda de la fortuna, cuyo lema era: “Reinaré, reino, he reinado, no tengo reino”.

Se dice que el dios egipcio Thot inventó el juego de mesa y los dados, el dios Senet el tablero rectangular con 30 casillas, cinco con glifos calendáricos con la fortuna de los jugadores. “La serpiente”, similar a “La oca” era el juego de las 20 casas, originado en Ur hacia el año 2600 a.C., utilizando dados piramidales y varas de madera o marfil, además de cierto tipo de ajedrez con leones y leonas (escaques).

En el siglo V a.C. se inventó la pelota de madera o de vísceras de animal rellenas con pelo, plumas o telas. En China, Confucio hace referencia al juego “Liubo” diciendo que era mejor jugarlo que estar de ocioso, aunque se desconocen las reglas. “Liubo” significa “los seis eruditos”, del año 500 a.C., se jugaba como el “Ashtapada” hindú, prediciendo el destino con seis peones y doce tablillas con mensajes adivinatorios.

Como vemos los juegos  han sido para el ser humano un gran motivo de esparcimiento y una forma de compartir y relacionarse, por lo que siempre han atraído y atrapado al hombre en sus momentos de ocio.

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