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¡Me Salvó La Vida!

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Parte 1

Jacqueline Camacho-Ruiz
Jacqueline Camacho-Ruiz

Todo comenzó un viernes por la noche, para ser exacto el 24 de Noviembre del 2006, después de comer una especia llamada “cardamomo” en un restaurant Hindú.  En la India, este tipo de especias es consumida después de la comida para limpiar el paladar.  Lo que no sabía es que al probarla cambiaria mi vida de una manera inesperada.  Unos minutos después de haber consumido la especia, me empecé a sentir desorientada, mareada, me dieron escalofríos y sentía un dolor insoportable en mi área abdominal.  Yo pensé que quizás era simplemente una reacción a una alergia.  Después de tomar algunos

medicamentos y algo de comida, el dolor bajó, por los menos por unos días.

Aproximadamente 3 días después, mi cuerpo comenzó a reaccionar de una manera muy rara.  Tenía comezón y todo lo que consumía era automáticamente rechazado.  Fue entonces cuando me di cuenta que quizás era algo serio.  Mi doctor recomendó que fuera a su oficina a que me hicieran unos exámenes.   Después del primer ultrasonido, el diagnóstico no era claro; quizás piedras en la vesícula, pero no estaban seguros.  Fui llevada inmediatamente al hospital en una ambulancia donde estuve por dos días.  Me hicieron varios exámenes, pero el diagnóstico no era claro aún.  Para asegurarse que me estaban dando el diagnóstico correcto, me mandaron a otro hospital donde tienen los mejores doctores para enfermedades de tipo digestivo.

En el nuevo hospital, me hicieron varios exámenes otra vez.  Me quedé internada por otros tres días y por fin descubrieron mi rara condición: Extrahepatic Choledochal Cyst Tipo II.  ¿Se escucha raro no? Bueno, esta condición es encontrada de manera congenital en una de cada 150,000 personas en esta parte del mundo.  El Tipo II es encontrado en solo 3% de los casos diagnosticados.   Es un quiste localizado en unos de los viaductos que conectan el hígado con la vesícula.  Dependiendo de la localidad del quiste se define el tipo de condición.  Con la especia tan intensa, el quiste se hinchó y obstruyó el paso del la bilis por el viaducto; es por eso que sentía los síntomas tan raros.

Mis órganos estaban hinchados del dolor que había aguantado y los doctores decidieron dejarme ir a la casa a pasar la Navidad con mi familia y para que se estabilizaran mis órganos antes de hacerme la cirugía para remover el quiste (bueno esto era si no sentía un ataque de dolor en ese lapso de tiempo).  La cirugía consistiría en quitar el viaducto que conectan el hígado con la vesícula y después cortar el intestino en dos y conectarlo directamente con el hígado.  De esta manera, mi sistema digestivo sería completamente reconstruido lo cual evitaría que el quiste recurriera y que se vuelva cáncer (de lo cual no hay remedio).

Continuará la semana entrante, no te la pierdas…

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