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No basta solo con querer…
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No basta solo con querer…

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Tab Machado
Tab Machado

No basta únicamente con querer, ni con desear fervientemente algo, para que esto pueda llegar a concretarse o materializarse en una realidad. Tampoco alcanza con imitar a otras personas exitosas para alcanzar la meta esperada… más bien hay que identificar lo que uno quiere en la vida, definir metas, buscar una fórmula propia e imprimirle a la misma toda la energía y acción que uno sea capaz para que se alcance el resultado final.

Y una vez conseguido el objetivo permítame decirle que ahí no termina todo, sino que habrá que poner más energía aun para mantener lo logrado… y, si tu espíritu es infatigable, vas a seguir imprimiéndole acción a tu labor para ensanchar el camino e ir siempre un paso mas allá de lo que se atreve la razón o lo que alguna vez imaginaste…

Cuenta una historia que tres jóvenes vecinos, Salvatore, Julio y Antonio, vivían en Cremona, Italia, a mediados del 1600. Salvatore tenía una voz hermosa y Julio lo acompañaba tocando el violín, mientras tocaban en las plazas o llevaban serenatas a las prometidas de los novios ocasionales que recurrían de sus servicios.  Aunque a Antonio le encantaba la música, su voz chirriante hacía que la gente se burlara de él. No obstante, Antonio no carecía de talento. Su posesión más valiosa era una navaja de bolsillo con la que hacía unas preciosas tallas en trozos de madera.

Un día de fiesta, los tres amigos salieron para la plaza de la catedral. Mientras caminaban Antonio reflexionaba respecto a su incapacidad para cantar, eso hacía llorar su corazón, porque amaba la música tanto como los otros. Una vez en la plaza, Julio tomó el violín en tanto que Salvatore cantaba con su potente voz. La gente se detenía a escucharlos y la mayoría dejaba una o dos monedas para los muchachos.

Entonces un anciano salió de la multitud, los felicitó y puso una brillante moneda en la mano de Salvatore.  El muchacho abrió la mano y exclamó: “¡Miren! es una moneda de oro”.  Los tres muchachos estaban entusiasmados y se pasaban la moneda entre sí.

“Pero ese anciano muy bien puede permitirse dar limosnas de esa monta”, dijo Julio, “es el gran Amati”. “¿Y quién es Amati?  ¿Y por qué es grande?”, preguntó Antonio. “Amati es el gran ‘hacedor de música’”, respondió Salvatore, “él fabrica los mejores violines de Italia y ¡vive en nuestra ciudad!”

El corazón de Antonio empezó a latir fuertemente y una idea cruzó por su mente.  A la mañana siguiente, el joven salió de casa llevando consigo su navaja y algunas cosas que había hecho con ella: un pájaro, un cofre, una flauta, varias estatuillas y un barco de madera. Tocó a la puerta del gran maestro y le dijo: “Traje estas cosas para que usted las vea, señor… ¿Seré digno de ser su aprendiz?”

Amati recogió y examinó cada pieza, deteniéndose en la exquisitez de los detalles del pequeño barco e invitó a Antonio a su casa. “¿Y por qué quieres hacer violines?”, inquirió el anciano artista. “Porque amo la música, pero no puedo cantar, mi voz suena como una bisagra que rechina. Ayer usted dio una moneda a mis amigos, en la plaza de la Catedral. Yo también quiero hacer que la música tome vida”, concluyó Antonio.

Al poco tiempo el joven se convirtió en discípulo del gran artista y después de muchos años no había secreto en la fabricación de un violín que él no conociera.

Cuando cumplió 22 años de edad, su maestro le permitió poner su propio nombre en un violín que había fabricado.  Durante su vida Antonio fabricó más de mil cien de ellos, tratando de hacer cada uno mejor y más bello que el anterior y hoy, cualquier persona que posea un violín fabricado por Antonio Stradivarius es dueña de un tesoro, de una obra maestra…

Como ven, debemos de aprender sacudirnos la mediocridad y la monotonía, buscando siempre que la partícula divina de la voluntad, te conecte con tus sueños e ideales… Si te concentras en tu objetivo, si dejas de lado tu desaliento, si crees en ti mismo, una poderosa energía renovadora operará el milagro de llevarte a donde quieres. La vida es un continuo desafío y solo aquel que le hace frente es el que triunfa, ya que nada es imposible mientras exista tan solo una oportunidad… Por eso te aliento desde aquí a que persistas en tu esfuerzo. No te detengas, ¡Vamos arriba! ¡Apunta bien alto que tú puedes!

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