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No le permitieron trabajar en bermudas y regresó a la oficina con vestido

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El británico Joey Barge acudió a la oficina en pantalones cortos. Sin embargo, para su sorpresa, no se le permitió entrar al edificio y lo mandaron de vuelta a casa porque, según las normas de la empresa, sus bermudas de color azul oscuro eran “inapropiadas”.

“Si las mujeres pueden llevar falda y vestidos al trabajo, ¿puedo yo ponerme estos pantalones cortos? La respuesta es no: acaban de mandarme a casa desde la oficina”, escribió el británico en Twitter junto a una foto de las bermudas.

Pero Barge, de 20 años, no se dejó amedrentar y volvió a la oficina con un vestido de mujer, que llevó durante toda la jornada de trabajo, negándose a cambiárselo.

“Dijeron que era un poco demasiado colorido y me preguntaron si quería ir a casa para cambiármelo, porque tras mi ‘protesta’ habían decidido permitirnos llevar ‘shorts’, pero les contesté que ya estaba bien así”, relató Barge.

Después de este incidente, la empresa modificó las normas de vestimenta para los hombres y les permitió ir al trabajo con bermudas “no muy cortas de color negro, azul oscuro o beige”. El cambio fue introducido también debido a las altas temperaturas que se registran en el Reino Unido y otros países europeos.

 

Llamó a Emergencias creyendo que su esposa había caído de la moto…

“Perdí a mi mujer, debe haberse caído del asiento de la moto”, explicó con desesperación un hombre a los operadores del 122, el número de emergencias en Italia. El motociclista, de 59 años, acababa de arribar a la localidad turinesa de Chieri cuando notó que el asiento trasero estaba vacío. Temiendo lo peor, suplicó a los servicios de emergencia que revisaran el trayecto que él había recorrido. “No puedo llamarla porque su teléfono está en el maletero de la moto”, explicó.

Sin embargo, pocos minutos después, el motorista recibió una llamada de un número desconocido: “te fuiste sin mí. Me dejaste en Moncalvo d’Asti “, le dijo su mujer desde un teléfono prestado y con un tono poco amigable.

Quedó así en evidencia la verdad de los hechos: la mujer no había caído de la moto, porque sencillamente no había vuelto a subir. Al parecer la pareja había viajado hasta Moncalvo por razones comerciales y, al regreso, el motociclista arrancó muy tranquilo sin esperar a que su mujer montara en el vehículo.

De acuerdo a la crónica, el desmemoriado motorista sólo notó la ausencia de su mujer luego de entrar a Chieri, cuando decidió hacer un alto para tomar un helado. El hombre respiró al comprobar que su mujer estaba sana y salva, aunque probablemente hecha una furia. “No sé qué se le pasó por la cabeza, viajamos en moto juntos desde hace años”, contó la mujer. “Lo primero que pensé fue ‘mi marido es un idiota’”, concluyó.

 

Despertador atrapado en pared suena todos los días desde hace 13 años

Cada día, un hombre de Pennsylvania recuerda un error que cometió hace 13 años. Alrededor de las 8 de la noche, su casa normalmente pacífica, se anima con el pitido de un despertador que accidentalmente dejó caer en un respiradero, hace más de una década. Está pegado a la pared desde entonces.

Hace 13 años, el hombre quería perforar un agujero a través de la pared de la sala, para pasar el cable de la televisión a través de él. No quería pinchar ningún conducto o caño, por lo que se le ocurrió una brillante idea para asegurarse que estaba perforando un punto sin obstáculos. Tomó su reloj despertador, lo ató a una cuerda y lo programó para sonar en 10 minutos. Luego lo bajó a la pared a través de un orificio de ventilación y esperó a que sonase. Su objetivo era perforar cerca del lugar de donde venía el sonido, asegurándose de que allí no había ningún obstáculo. Todo salió de acuerdo al plan, hasta que el reloj de alarma cayó dentro de la pared.

Si bien lo intentó, el hombre no pudo recuperar el reloj de alarma, pero pensó que seguramente se quedaría sin batería en tres o cuatro meses, por lo que no quedó muy preocupado. Eso fue en septiembre de 2004, pero 13 años más tarde, el reloj suena todos los días, faltando 10 minutos para las 8 de la noche, en verano y diez minutos para las siete, durante el horario estándar.

“Nunca habíamos escuchado sobre una batería de reloj que durase tanto tiempo, a pesar de que no utilizan demasiada energía, por lo que será interesante ver cuánto tiempo seguirá sonando”, dicen resignadamente los dueños de la casa.

 

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