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No se lo cuentes a nadie…

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El chisme o rumor corre a una velocidad sorprendente y, a medida que pasa de boca en boca, todos le agregan su toque personal para que sea mas espectacular.

Hace unos años atrás una agencia de publicidad hizo un estudio para saber con que rapidez la gente distribuye un chisme y, al cabo de dos días, toda una ciudad de tres millones de habitantes hablaba del mismo tema y la simple historia original (que era ficticia) se había tornado en una verdadera telenovela de alcances inimaginables y lo mas absurdo es que hasta había gente que juraba haber estado en el lugar de los hechos ¡Que nunca existió!

Todo el mundo sabe que, una vez que el chisme se escapa, las consecuencias son impredecibles. A todo el mundo le da risa la frase: “Te voy a contar un chisme pero no se lo cuentes a nadie”. Da risa por la contradicción, porque el chisme vive al escapar del encierro y sólo seguirá siéndolo en tanto escape otra vez de cualquier nuevo encierro con el que se pretenda sofocarlo. Por eso esa frase se oye como un pacto de buena fe respecto a que el oyente no implicará dolosamente al narrador en las consecuencias, pero no se oye como un pacto de secreto y discreción, porque el chisme es más fuerte que la gente. En realidad el chisme usa a la gente para su propagación y la velocidad con el que pasa de boca en boca es supersónica.

El chisme, el rumor y las murmuraciones  no son nuevos, varios literatos han escrito sobre este tema y muchos lo remontan al mismísimo Imperio Romano, incluso diciendo que precisamente fue este el factor fundamental de su destrucción… ¿Se pueden imaginar el poder que tiene el chisme, que logró destruir el Imperio mas grande y poderoso que la historia humana haya conocido? realmente es sorprendente, preocupante y para tomar especial atención.

Radiografía de un chisme

Un chisme puede nacer de muchas maneras diferentes y puede ser tan letal que puede destruir la reputación de personas, terminar con amistades y desunir parejas, aunque muchas veces no tengan sustento real.

De la boca de una persona al oído de otra, un cuento puede propagarse por todas partes antes de que te enteres que es de ti de quien se habla. La tecnología (internet, e-mails, mensaje de textos desde un celular) acelera el proceso, así que identificar la fuente y erradicar la calumnia es bastante difícil en el mejor de los casos e imposible en los peores.

Hasta no hace mucho tiempo se le atribuía únicamente a las mujeres el ser chismosas pero ahora la responsabilidad es compartida de igual manera por los hombres, que también se han dejado llevar por la tentación de extender un rumor hasta limites insospechados.

El chisme siempre se origina para hablar mal de una persona o para dejar al descubierto alguna situación pecaminosa. Es justamente eso lo que lo hace atractivo y lo que invita a repetirlo de boca en boca sin solución de continuidad. Cuanto más escandaloso el rumor mas rápido viaja y mas daño hace, sobre todo porque cada quien agrega una parte extra a la historia para que la misma sea mas atractiva. En realidad el rumor funciona a modo de un teléfono descompuesto porque va deformando la historia hasta convertirla en algo de derivaciones insospechadas.

“La murmuración apaga la luz del corazón y extingue la vida del alma”

George Bernard Shaw decía sabiamente que “un chisme es como una avispa, si no puedes matarla al primer golpe mejor no te metas con ella”… El peligro que encierra este tipo de practicas es que el chisme habla acerca de otra persona (verdad o no), mostrando o descubriendo un aspecto negativo de ella. Por supuesto que hay ocasiones en que la verdad acerca de una persona debe se compartida con alguien mas, pero esas ocasiones son raras y pocas. Debemos todos disciplinarnos al hablar y ser muy cuidadosos cuando estamos hablando de alguien que no está presente.

Evitar escuchar la murmuración y evitar murmurar, ayudará a crear sociedades más sanas, relaciones más estables y a desarrollarse como persona.

Evitar el chisme no es fácil, es por ello que todos debemos desarrollar una disciplina para combatir este mal de la sociedad. Esa disciplina se desarrolla por medio de una invariable convicción y perseverancia. Todos nos sentimos tentados a escuchar un rumor y luego a pasárselo a otras personas pero, si nos abstenemos de esta práctica, estaremos derrotando a uno de los vicios más nocivos de la humanidad: el hablar de los demás…

Proverbios 13:3 dice que “el que guarda su boca guarda su alma, mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad”, aprendamos a no caer en la tentación de hablar de los demás porque la murmuración apaga la luz del corazón y extingue la vida del alma.

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