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Nunca has estado solo…

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Carlos Rojas
Carlos Rojas

Recordemos juntos el cuadro donde solo se ven las huellas de alguien que pasó por un lugar y que reclama a Dios preguntándole: “¿porque me dejaste solo cuando mas te necesitaba?”  Y Dios respondió: “no hijo, nunca te he dejado solo”… El hombre insiste: “como que no, mira mis huellas, voy caminando solo”… Y Dios le respondió: “No hijo mío yo iba contigo, esas huellas son mías porque te llevaba  en mis brazos”…

¿Verdad que vemos muy poco y agradecemos menos? Y, lo que es peor, nos quejamos de todo o casi de todo, porque nunca nos hemos detenido a ver cuanta riqueza poseemos… Esa es la razón de que, si no sabemos lo que tenemos, entonces no sabemos cuanto valemos….tenemos que entender que ninguna circunstancia respecto al universo es buena o mala…simplemente  es… Tenemos que dejar de hacer juicios de valor y saber que todas las circunstancias son transitorias, nada se mantiene igual, nada permanece inmóvil y, como cambiarlo, eso depende de ti…
Ha muchos nos han dicho que si tenemos mente positiva y tenemos fe lograremos todo, porque… ¡la fe mueve montañas! y ¡es verdad! Pero volvemos a flaquear y nos preguntamos otra vez…

Cuando una persona cae enferma pero tiene mucha fe…piensa y cree que pronto estará bien, pero al fin fallece a los meses…. la pregunta lógica es ¿Que pasó?  Donde quedó su mente positiva y su fe… ¿como creer que esto falló?  Quizás no tengamos respuesta….pero a  lo mejor esa persona movió montañas durante ese tiempo y decidió después que esa era su última hora, porque no conocemos su decisión final y, su disposición de cuando se va ir…

Vivimos en una sociedad donde nadie está de acuerdo que uno quiera morir pero hay situaciones en que la muerte resulta preferible a la vida, situación que no queremos imaginar y mucho menos aceptar.

Una persona que agoniza puede percibir el nivel de aceptación que hay entre los que le rodean…ha pasado muchas veces que el enfermo espera estar solo en su habitación para morir… El enfermo le dice a sus seres queridos… “descansa, ya me siento mejor…. mañana nos vemos”…y, cuando al fin lo dejan solo, lo mismo hace el alma con el cuerpo. En verdad es que la persona quería estar solo para morir en paz, porque si hubiera dicho que se quería morir…sus allegados le hubieran respondido: ¡no hables de esa forma, resiste, no te vayas, no me dejes!…

La ciencia médica hace lo posible por salvar vidas, pero no proporciona los medios para que la gente pueda morir con dignidad, por eso para el médico la muerte es un fracaso. Para un amigo o un pariente es un desastre, pero para el alma la muerte es un alivio, una liberación, porque cuando el momento final llega el cuerpo nada puede hacer para cambiar la situación, ni nada que la mente piense cambiará las cosas…

En ese momento nos enteramos quien lleva la voz cantante en el triunvirato Cuerpo- Alma – Mente, sucede mucho que el cuerpo y la mente no escuchan al alma, los éxitos del cuerpo y el desarrollo de la mente no le preocupan al alma, porque esta tiene muy claro que su objetivo es evolucionar y que irse del cuerpo no es ninguna tragedia… El alma ve la vida y la muerte de manera muy distinta a nosotros, que de todo hacemos prejuicios… por eso la frustración y la ansiedad provienen de no escuchar a nuestra propia alma… Tenemos que dejar de enjuiciar  nuestra alma, ya vimos como la juzgamos si queremos morir, también te juzgan si quieres vivir, reír, llorar, experimentar la alegría y amor.

Aprende cual es el deseo de tu alma y síguelo…el amor perfecto consiste en percibir lo perfecto por eso siempre selecciona lo mejor sin condenar aquello que no selecciones y recuerda siempre que nada es verdad  ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira.

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