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Oír…oímos pero ¿escuchamos?
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Oír…oímos pero ¿escuchamos?

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Tab Machado
Tab Machado

Si crees que oír y escuchar son sinónimos o es la misma cosa dicha de diferente forma, estas en un error… Oír significa percibir los sonidos a través del oído y escuchar es prestar atención a lo que se oye… he ahí la gran diferencia.

Parece que la gran mayoría de los seres humanos tenemos la facultad de oír, pero no todos tenemos la habilidad de escuchar y mucho menos discernir o entender lo que se nos dice. No sé si la capacidad de escuchar se ha ido atrofiando por el hecho de que solo nos gusta imponer nuestra voluntad o es que simplemente hemos endurecido nuestro oído porque nos hemos inmunizado contra el interés ajeno. Lo cierto es que, al ser este un tema generalizado, la humanidad ya no presta atención a los problemas generales y cree que todo lo que se le dice es alarmista y carece de veracidad…

Y si no cree lo que digo piense: hace pocos días atrás se dijo que 842 millones de personas en el mundo no tienen lo suficiente para comer y padece hambre y que, la desnutrición contribuye con la muerte de 2,6 millones de niños menores de 5 años… Aterrador ¿verdad?

Pues eso no es todo porque según un estudio de la Red Global de la Huella Ecológica (Global Footprint Network, o GFN), en los primeros ocho meses del 2014 la humanidad ya ha agotado todos los recursos que la tierra podía ofrecer para este año, lo que significa que se ha llegado a un ‘sobregiro ecológico’.

Esta asociación realiza anualmente una investigación para determinar el ‘día del exceso de la tierra’, es decir, la fecha en que la demanda de la población excede lo que la naturaleza puede renovar en el año. Lamentablemente en agosto pasado se llegó a ese punto, faltando aún 135 días para que se terminase el 2014.

Lo peor es que cada año el período entre cada fecha va disminuyendo. En el 1993 fue el 21 de octubre, para el 2000 el día cayó al 1 de octubre y el año pasado ocurrió el 19 de agosto. En la actualidad, el 86% de la población mundial vive en países que exigen más de lo que sus propios ecosistemas pueden ofrecer. Según el estudio de la GFN se necesitaría actualmente una tierra y media para poder abastecer la necesidad  humana. Algunas proyecciones calculan que para la mitad del siglo se necesitará una biocapacidad de tres planetas…

Se estima que en 1961 la humanidad usaba 3 cuartos de los recursos que la naturaleza ofrecía, es más, la mayoría de países tenían una amplia biocapacidad, la habilidad de un ecosistema para producir materiales biológicos útiles y para absorber desechos generados por humanos.

Sin embargo, durante los años 70, se cruzó la línea crítica de consumo. A partir de esa fecha se superó la capacidad del planeta para reabastecerse y se ha mantenido ese crecimiento, por lo que la situación empieza a escalar niveles de riesgo.

¿Preocupante verdad? Quizás todos oímos estas noticias pero, ¿las escuchamos realmente? A juzgar por los hechos de que cada día se desecha mas comida en buen estado en nuestras casas porque “dos veces no como la misma cosa”, “comer recalentado no es lo mismo”, “se me olvidó que estaba en el refrigerador”, “no me gusta”, “ya estaba lleno” y un cúmulo de excusas mas por el estilo, debo de concluir que no…

Debemos entender que se nos otorgó la facultad de oír, la capacidad de escuchar y el precioso don de discernir y que es nuestra obligación, por tanto, aplicar esas habilidades en bien de un mundo mejor. Pero, si solo llegamos a usar un tercio de esas habilidades (simplemente oír) por querer únicamente el bien individual, estamos negando la misma esencia de lo que pretendemos o creemos ser: seres inteligentes… Da para reflexionar ¿no?

 

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