¿Pasa más rápido el tiempo hoy que antes?

Parecería que los días se hubiesen acortado y que, en un abrir y cerrar de ojos, pasásemos de enero a diciembre… La gran pregunta es: ¿pasa realmente el tiempo más rápido hoy que antes?

Una de las hipótesis sobre la precepción del paso más rápido del tiempo la explicó Ernst Heinrich Weber, un aclamado médico alemán que fue el primero en traducir el fenómeno en una ecuación o algoritmo. La fórmula la mejoró el psicólogo Gustav Theodor Fechner, así que la ley realmente podría llamarse Weber-Fechner, pero es más conocida por el nombre de Ley de Weber.
La ley establece que: el menor cambio discernible en la magnitud de un estímulo es proporcional a la magnitud del estímulo. Es fácil de entender con un ejemplo: si estamos sosteniendo en nuestra mano una masa de 100 gramos, tal vez no la podamos distinguir de otra de 105 gramos, pero sí de una de 110 gramos. En este caso, el umbral para discernir el cambio de masa es de 10 gramos. Pero en el caso de sostener una masa de 1000 gramos, 10 gramos no serán suficientes para que notemos la diferencia, al ser el umbral proporcional a la magnitud del estímulo. En su lugar, nos hará falta añadir 100 gramos para notar la diferencia. Dicho de otro modo, nuestra capacidad de apreciación ante un cambio se basa en el valor relativo de la variación respecto del valor de partida. Se puede expresar, en porcentaje aproximado, que es totalmente subjetivo dependiendo de la sensibilidad de cada individuo.
Esto explica por qué el tiempo parece que se acelera cuando nos hacemos mayores. Aunque un año tiene siempre la misma duración, la relación entre lo que dura y el tiempo que lleva una persona vivido es cada vez más pequeña. Eso quiere decir que cada año que pasa añade perceptualmente menos al total de nuestra vida que un año cuando somos niños de corta edad, de ahí que al hacernos mayores nos dé la sensación de que el tiempo pasa más rápido.
Otros expertos dicen que el tiempo se ha acortado por un fenómeno científico llamado Resonancia de la Tierra o Resonancia Schumann, que es un conjunto de picos en la banda de frecuencia extremadamente baja (ELF) del espectro radioeléctrico de la Tierra ya que el espacio entre la superficie terrestre y la ionosfera actúa como una guía de onda. Las dimensiones limitadas terrestres provocan que esta guía de onda actúe como cavidad resonante para las ondas electromagnéticas en la banda ELF. La cavidad es excitada en forma natural por los relámpagos y también, dado que su séptimo sobretono se ubica aproximadamente en 60 Hz, influyen las redes de transmisión eléctrica de los territorios en que se emplea corriente alterna de esa frecuencia.
La frecuencia más baja y al mismo tiempo la intensidad más alta, de la resonancia de Schumann se sitúa en aproximadamente 7,83 Hz. Los sobretonos detectables se extienden hasta el rango de kilohercios. Este fenómeno se llama así en honor de Winfried Otto Schumann, que predijo matemáticamente su existencia en 1952, a pesar de ser observada por primera vez por Nikola Tesla y formar la base de su esquema para transmisión de energía y comunicaciones inalámbricas. La primera representación espectral de este fenómeno fue preparado por Balser y Wagner en 1960.
¿Por qué la Resonancia Schumann habría provocado un aceleramiento de la sensación del tiempo?
El campo de la tierra posee una resonancia más o menos constante del orden de 7,83 pulsaciones por segundo. Funciona como una especie de marca-pasos, responsable por el equilibrio de la biósfera, condición común de las formas de vida. Se verificó también que todos los vertebrados y nuestro cerebro están dotados de la misma frecuencia de 7,83 hertz.
Empíricamente se hizo la constatación de que no podemos ser saludables fuera de ésta frecuencia biológica natural. Siempre que los astronautas, en razón de los viajes espaciales, quedaban fuera de la resonancia Schumann, enfermaban. Pero sometidos a la acción de un “simulador Schumann” recuperaban el equilibrio y la salud.
Por millares de años los latidos del corazón de la Tierra tuvieron esa frecuencia de pulsaciones y la vida se desarrollaba en relativo equilibrio ecológico. Sucede que a partir de los años 80 y de forma más acentuada a partir de los años 90 la frecuencia pasó de 7,83 a 11 y 13 hertz por segundo y el corazón de la Tierra se disparó.
Coincidentemente desequilibrios ecológicos se hicieron sentir: perturbaciones climáticas, mayor actividad volcánica, crecimiento de las tensiones provocando conflictos mundiales y un aumento general de comportamientos desviados de las personas, entre otros. Debido a la aceleración general, la jornada de 24 horas, en realidad, es solamente de 16 horas.
Por lo tanto la teoría dice que la percepción de que todo está pasando demasiado rápido no es ilusoria, sino que tiene base real en este trastorno de la resonancia Schumann y que Gaia (llamada así gracias a la teoría de que la tierra es en realidad un súper organismo vivo), deberá estar buscando formas de regresar a su equilibrio natural.
Ante la cuestión de si es posible comprobar este suceso, los defensores de la teoría dicen que se puede comprobar, poniendo un reloj fabricado antes de 1980 y compáralo con uno actual… Según los entendidos el segundo era mucho más largo en años anteriores y al contar los segundos dicen que hay una diferencia de unos 15 a 25 segundos…
De ser real esta teoría, que nos dicen sus entendidos que podrá ocurrir:
• El tiempo parecerá acelerarse mientras nos aproximamos al Punto Cero. Un día de 24 horas parecerá ser de cerca de 16 horas o menos.
• El Punto Cero o el cambio de las edades ha sido predicho por civilizaciones del pasado que han avizorado muchos cambios, incluyendo el que siempre ocurre cada 13,000 años, la mitad de los 26,000 años de la Precesión de los Equinoccios.
• Se ha dicho que después del Punto Cero, el sol se elevará en el oeste y se pondrá en el este. Se han encontrado evidencias de eventos pasados de este cambio en registros antiguos.
• El giro del Punto Cero nos introducirá a la quinta dimensión.
• Nuestro cuerpo físico está cambiando mientras nos aproximamos al Punto Cero. Nuestro ADN está siendo “actualizado”. Se está creando un nuevo cuerpo de luz. Nos estamos volviendo más intuitivos.
Sea por lo que sea: percepción de la transitoriedad de la vida o Resonancia Schumann lo cierto es que los días corren rápidos para los seres humanos de hoy y, si no bajamos ese ritmo y esa ansiedad actual, seguramente nos vamos a perder cosas importantes de nuestras vidas que no vamos a recuperar jamás…

Leave a Comment