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Por si no hay mañana

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Carlos Rojas
Carlos Rojas

Cada vez que me asomo por esta ventana, se que ustedes ahí están, los veo con los ojos de la imaginación y me da mucha alegría el poder saludarlos y agradecerles el asistir a nuestra cita de cada semana a través de Ultimas Noticias… Saludos para todos.

Y les escribo esto porque ayer me regalaron un disco muy bonito mis amigos Mireya y Marcos, en el disco canta Samuel Hernández, un motivador y su título es: “Por si no hay mañana” y esto me hizo recordar aquella tan trillada frase que todos conocemos y que dice: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Recuerdo que dice: “hoy te doy un abrazo…por si no hay mañana… hoy te digo que te quiero…. por si no hay mañana… hoy te llamo para saber de ti… por si no hay mañana. Hoy te mando un mensaje de texto… por si no hay mañana… hoy fui por mi hijo a la escuela y por la tarde a visitar a la abuela… por si no hay mañana, podemos pensar y reflexionar cuanto hay que hacer hoy… por si no hay mañana… ¿Saben qué? Nadie se alarme, ni nadie se asuste solo hay que recordar lo que tenemos que hacer y no hemos hecho… hay tiempo para todo, pero hay que hacerlo… Por si no hay mañana”…

Ahora, ¿que hay sobre aquello de que hay que saber perdonar y no queremos perdonar? Perdonar es una tarea a la que el ser humano no puede hacer oídos sordos, una práctica que muchas veces conlleva con ella misma un sentimiento de alivio tanto para el que perdona como para el que es perdonado… ¿Usted ha perdonado? ¿Lo han perdonado?

Sin duda que el no perdonar nos ata en nuestro interior y se encarga de hacer crecer grandes sentimientos de rencor, amargura, etc., creando un germen con capacidad de crecer y condicionarnos.

También entiendo que no siempre perdonar signifique restablecer la anterior relación o situación, pero indefectiblemente creo que es necesario el perdón. En más de una oportunidad esto no es tan fácil, y a veces entra dentro del rango de lo imposible… Quizás, ante la mayoría de las ofensas que recibimos o cometemos, no sea tan complejo el ejercitar esta disciplina ya que está más que claro que todos somos seres falibles y que cometer errores que dañen u ofendan a otros, de alguna u otra manera, es algo que todos atravesamos o cometemos en más de una oportunidad. Entonces podríamos decir que acordamos que corresponde perdonar cuando la falta que cometimos o nos cometieron es del tamaño “Standard” o normal.

¿Quién de nosotros no ha perdonado alguna falta de las consideradas comunes o normales?, creo que todos y, es más, tampoco creo que haya discusión acerca de este tipo de perdón. Hasta aquí podríamos decir que todos estamos de acuerdo.

Lo que sucede es que seguir las enseñanzas del maestro no es una tarea que cualquiera pueda interpretar de una manera lógica, tampoco que se pueda comprender solo con el intelecto… Dijo Jesús “Ama a tu enemigo” y creemos o pensamos que esto es imposible de entender…

También dijo: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”.

Esto podemos encontrarlo en la cita de (Mateo 6:14-15)…Pero que sucede cuando hablamos de casos graves, que desataron años de dolor, vidas frustradas, daños físicos y psíquicos que repercutieron a través de toda nuestra vida. ¿Qué pasa con el padre que abandona a su hijo sin importarle nada? ¿Qué pasa con un violador que se aprovecha de la inocencia? ¿Qué sucede con muchas otras situaciones que son tan complejas que parece imposible aplicarles perdón?

Hay dolor, vivencias ajenas, angustias, secuelas, creo que no estamos humanamente preparados para perdonar… pero hay que perdonar… por si no hay mañana… Gracias por leer Ultimas Noticias.

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